Nuevo Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información
El pasado viernes el Consejo de Ministros nombró a un nuevo Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información. Cinco han sido los titulares de ese departamento desde mayo de 2000, fecha de su creación, lo que arroja una media de menos de un año por nombramiento. El primer ocupante tuvo además que ser nombrado dos veces, ya que el primero se declaró nulo por una sentencia del Tribunal Supremo que consideraba que no estaba justificado que se hubiera hecho una excepción a la LOFAGE. La segunda vez que se modificó el decreto de estructura del Ministerio de Ciencia y Tecnología también se recurrió, pero al desaparecer el Ministerio, el Tribunal Supremo consideró que no tenía porque dar una opinión sobre el particular.
Hoy se ha publicado que el Tribunal Supremo ha considerado igualmente que 7 Direcciones Generales, actualmente ocupadas por no funcionarios, tienen problemas derivados de la forma en que fueron exceptuadas. La razón de porque en esta relación no esta incluida la Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información es que no estaba exceptuada en el decreto recurrido y que se nombró en abril de 2004 un funcionario para ocupar dicha plaza.
El Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información prometió en varias ocasiones que la excepción había sido un error y que sería subsanada en la primera ocasión que tuviera. La primera ha sido esta y el resultado ha sido el nombramiento de un no funcionario para el puesto.
¿Es necesario que el Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información sea funcionario? ¿Es necesario que sea un experto conocedor de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones? Pues como todo en la vida, hay multiples opiniones y varios matices. Intentaré explicar el mío, argumentandolo en el espacio que se puede tener en un comentario de este tipo:
1) La Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información gestiona competencias relacionadas con la promoción de la Sociedad de la Información, las ayudas de I+D+i de programas tecnológicos como Forintel, Profit, Artepyme.., la regulación de la Sociedad de la Información (LSSI-CE, Ley de Firma Electrónica, autoregulación), los programas PISTA, Ciudades Digitales, la regulación de la televisión, etc. Por tanto sus competencias son variopintas, pero relacionadas en un 90% con las nuevas tecnologías. Todo el sector TIC de una manera o de otra se relaciona con la Dirección General y las Asociaciones, como AUTELSI o AETIC, son interlocutores frecuentes de la misma. Por tanto, parece razonable que el ocupe el puesto sea una persona del sector y con amplia experiencia en el mismo. Y por varias razones, la primera, conocer a los interlocutores pero, sobre todo, tener un histórico de las relaciones con los mismos.
Esto no se consigue en poco tiempo, sino como resultado de una carrera larga en un sector. Ocurre lo mismo en los sectores de la publicidad, la moda o el agrícola. Si quieres conocer un tema, nada mejor que trabajar en él durante quince, veinte, treinta años... ya que sin duda lo harás mejor que si careces de una experiencia dilatada. Por tanto, aunque estoy totalmente de acuerdo en que nada dicen las titulaciones o dónde trabajes, pero sí lo dice la experiencia total: no es lo mismo estudiar Telecomunicaciones y luego dedicarte a la investigación espacial, que estudiar Derecho y después trabajar durante veinte años en multinaciones tecnológicas. Por tanto, hay que nombrar, repito, siempre desde mi punto de vista, a alguien que conozca en profundidad los temas sobre los que va a tener que ocuparse.
2) La Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información tiene un presupuesto muy alto, de más de 600 millones de euros anuales y la gestión de los expedientes es tremendamente farragosa y complicada. La mayoría del dinero son anticipios reembolsables que exigen una carga de trabajo administrativo muy alta. Además, en el proceso participan Comités para conceder las ayudas, Abogacía del Estado, Intervención, etc.. Conocer la forma de trabajar de la Administración no es fácil y, el principio de legalidad, que es el que impregna todo, provoca que haya que tener en cuenta múltiples matices a la hora de gestionar cada expediente. Un funcionario normalmente sabe lo que es un contrato menor, un negociado, un concurso, un RC, el papel del interventor... Sin embargo, una persona de la calle, normalmente lo desconoce. Gestionar 600 millones de euros de manera eficaz, eficiente y justa en la Administración no es fácil y, sobre todo, con la escasez de personal existente. La Dirección General comentada, a pesar de su importancia, dispone de de poco más de 100 personas para sus funciones. Por tanto, nombrar a un no funcionario, supone que lo que una persona formada en dicho ámbito pueda comprender rapidamente, debido a su experiencia, sea mucho más complicado para un recien llegado a la gestión administrativa. Por supuesto, la solución es simplificar la contratación y la forma de trabajar de las administraciones públicas, como pedimos desde ASTIC desde hace tiempo, pero mientras tanto, creo que no es razonable complicarse más la vida nombrando a una persona absolutamente ajena a la gestión pública, por competente que sea, porque en el fondo lo que estamos es perjudicando a la sociedad que espera un servicio efectivo.
3) Y finalmente, la desmotivación que supone que, a pesar de las promesas del Secretario de Estado, y de que existan más de 900 funcionarios del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información, más de 1.000 del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, más de 20.000 del Grupo A en la AGE, otros tantos funcionarios capaces y competentes en las Comunidades Autónomas y Entidades Locales, etc., y ninguno de ellos se considere capacitado para el puesto, y si lo sea una persona ajena a la Administración.
Y lo que parece incuestionable, es que si hubieran nombrado a Manuel Castells, probablemente nadie hubiera dicho nada. Pero, en cualquier caso, como digo es una opinión personal, supongo que compartida por muchos compañeros, aunque reconozco que es rebatible.
Y como Presidente de ASTIC, sólamente reiterar, como ya he hecho personalmente al nuevo Director General, la felicitación por el nombramiento, y por supuesto, ponernos a su disposición para conseguir entre todos que los fines de la Dirección General se cumpla. Porque como Asociación, tenemos claro que lo hay que hacer es conseguir una sociedad mejor, y para ello creemos que las TIC pueden ser una baza formidable.
Hoy se ha publicado que el Tribunal Supremo ha considerado igualmente que 7 Direcciones Generales, actualmente ocupadas por no funcionarios, tienen problemas derivados de la forma en que fueron exceptuadas. La razón de porque en esta relación no esta incluida la Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información es que no estaba exceptuada en el decreto recurrido y que se nombró en abril de 2004 un funcionario para ocupar dicha plaza.
El Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información prometió en varias ocasiones que la excepción había sido un error y que sería subsanada en la primera ocasión que tuviera. La primera ha sido esta y el resultado ha sido el nombramiento de un no funcionario para el puesto.
¿Es necesario que el Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información sea funcionario? ¿Es necesario que sea un experto conocedor de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones? Pues como todo en la vida, hay multiples opiniones y varios matices. Intentaré explicar el mío, argumentandolo en el espacio que se puede tener en un comentario de este tipo:
1) La Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información gestiona competencias relacionadas con la promoción de la Sociedad de la Información, las ayudas de I+D+i de programas tecnológicos como Forintel, Profit, Artepyme.., la regulación de la Sociedad de la Información (LSSI-CE, Ley de Firma Electrónica, autoregulación), los programas PISTA, Ciudades Digitales, la regulación de la televisión, etc. Por tanto sus competencias son variopintas, pero relacionadas en un 90% con las nuevas tecnologías. Todo el sector TIC de una manera o de otra se relaciona con la Dirección General y las Asociaciones, como AUTELSI o AETIC, son interlocutores frecuentes de la misma. Por tanto, parece razonable que el ocupe el puesto sea una persona del sector y con amplia experiencia en el mismo. Y por varias razones, la primera, conocer a los interlocutores pero, sobre todo, tener un histórico de las relaciones con los mismos.
Esto no se consigue en poco tiempo, sino como resultado de una carrera larga en un sector. Ocurre lo mismo en los sectores de la publicidad, la moda o el agrícola. Si quieres conocer un tema, nada mejor que trabajar en él durante quince, veinte, treinta años... ya que sin duda lo harás mejor que si careces de una experiencia dilatada. Por tanto, aunque estoy totalmente de acuerdo en que nada dicen las titulaciones o dónde trabajes, pero sí lo dice la experiencia total: no es lo mismo estudiar Telecomunicaciones y luego dedicarte a la investigación espacial, que estudiar Derecho y después trabajar durante veinte años en multinaciones tecnológicas. Por tanto, hay que nombrar, repito, siempre desde mi punto de vista, a alguien que conozca en profundidad los temas sobre los que va a tener que ocuparse.
2) La Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información tiene un presupuesto muy alto, de más de 600 millones de euros anuales y la gestión de los expedientes es tremendamente farragosa y complicada. La mayoría del dinero son anticipios reembolsables que exigen una carga de trabajo administrativo muy alta. Además, en el proceso participan Comités para conceder las ayudas, Abogacía del Estado, Intervención, etc.. Conocer la forma de trabajar de la Administración no es fácil y, el principio de legalidad, que es el que impregna todo, provoca que haya que tener en cuenta múltiples matices a la hora de gestionar cada expediente. Un funcionario normalmente sabe lo que es un contrato menor, un negociado, un concurso, un RC, el papel del interventor... Sin embargo, una persona de la calle, normalmente lo desconoce. Gestionar 600 millones de euros de manera eficaz, eficiente y justa en la Administración no es fácil y, sobre todo, con la escasez de personal existente. La Dirección General comentada, a pesar de su importancia, dispone de de poco más de 100 personas para sus funciones. Por tanto, nombrar a un no funcionario, supone que lo que una persona formada en dicho ámbito pueda comprender rapidamente, debido a su experiencia, sea mucho más complicado para un recien llegado a la gestión administrativa. Por supuesto, la solución es simplificar la contratación y la forma de trabajar de las administraciones públicas, como pedimos desde ASTIC desde hace tiempo, pero mientras tanto, creo que no es razonable complicarse más la vida nombrando a una persona absolutamente ajena a la gestión pública, por competente que sea, porque en el fondo lo que estamos es perjudicando a la sociedad que espera un servicio efectivo.
3) Y finalmente, la desmotivación que supone que, a pesar de las promesas del Secretario de Estado, y de que existan más de 900 funcionarios del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información, más de 1.000 del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, más de 20.000 del Grupo A en la AGE, otros tantos funcionarios capaces y competentes en las Comunidades Autónomas y Entidades Locales, etc., y ninguno de ellos se considere capacitado para el puesto, y si lo sea una persona ajena a la Administración.
Y lo que parece incuestionable, es que si hubieran nombrado a Manuel Castells, probablemente nadie hubiera dicho nada. Pero, en cualquier caso, como digo es una opinión personal, supongo que compartida por muchos compañeros, aunque reconozco que es rebatible.
Y como Presidente de ASTIC, sólamente reiterar, como ya he hecho personalmente al nuevo Director General, la felicitación por el nombramiento, y por supuesto, ponernos a su disposición para conseguir entre todos que los fines de la Dirección General se cumpla. Porque como Asociación, tenemos claro que lo hay que hacer es conseguir una sociedad mejor, y para ello creemos que las TIC pueden ser una baza formidable.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada