Presupuestos y Productividad
- estabilidad macroeconómica
- posiciones igualmente máximas en la inversión y resultados en todos los niveles educativos
- sofisticación empresarial
- y, no menos importante, la mejor calidad de las instituciones públicas
Vuelve a recordar la mala posición que ocupa España en el Global Competitiveness Report, del World Economic Forum. Mientras que seis de las diez economías más competitivas pertenecen a la Unión Europea, y tres de ellas (Finlandia, Suecia y Dinamarca) se encuentran desde hace años entre las cuatro primeras.
Finalmente, Emilio Ontiveros, cree que las líneas de los Presupuesto para el año que viene “son ciertamente propiciatorias de la necesaria modernización”. Añadiendo que “los significativos incrementos en el gasto en capital humano y tecnológico, en particular, son coherentes con ese propósito de hacer de la española una economía en la que su crecimiento sea compatible con el de la productividad y, consecuentemente, con el del PIB por habitante, del bienestar”. Las últimas líneas son para recordar, que dado el atraso educativo y tecnológico existente, y que existe superavit, quizás hubiera podido hacerse un esfuerzo presupuestario mayor.
Totalmente de acuerdo con todo: es muy bueno el esfuerzo extra que se está haciendo, pero nunca es suficiente, al menos hasta que España mejore sus indicadores en este ámbito. También, quizás aclarar que el esfuerzo extra ha ido volcado nuevamente más hacia el I+D, un poco menos hacia la Sociedad de la Información y bastante menos en Administración Electrónica. No se si de manera deliberada, o simplemente por la complejidad inherente a los mecanismos de creación de los presupuestos.



















Una vez más, Ontiveros pone el dedo en la llaga. Está claro: lo que marca la diferencia es la calidad de las personas (inversión y resultados en todos los niveles educativos), de las empresas (sofisticación empresarial) y de las administraciones (calidad de las instituciones públicas). Y a eso hay que dedicar los mejores esfuerzos. Al menos, la teoría parece sencilla. Llevarlo a la práctica es otro tema.
El comentario anterior es mío.
Queda mucho por hacer en las Administraciones Públicas, sobre todo en cuestión de personal. El Estatuto Básico de la Función Pública puede ser una oportunidad a la hora de invertir en personal. Esperemos que no se desaproveche.