La imagen del funcionariado

Este fin de semana en un periódico de tirada nacional, en una entrevista a Nacho Duato, se le preguntaba si no tenía miedo de convertirse en un funcionario dado que llevaba 12 años en el mismo puesto. No hay día que no ocurra algo así, se asocia la imagen del funcionario con la caverna, con gente gris, con pocas expectativas, con un trabajo monótono y una paga baja y justa. Los medios de comunicación fomentan esa imagen y anteponen la del funcionario con la de la innovación.

Como justamente el pasado 6 de noviembre cumplí otro trienio más en la Administración, y ya van unos cuantos, creo que tengo un argumento solido, mi propia experiencia, para desmentir el estereotipo. Y combatiendo los principales tópicos con los que se alía la imagen del funcionario:

- en primer lugar la grisura del trabajo. Quizás sea cierto para determinados trabajos de la Administración, como determinados puestos de ventanilla. Pero dichos puestos sólo son un porcentaje relativamente bajo del total de la Administración. Igualmente las Cajas de Ahorros y los Bancos tienen puestos parecidos y nadie habla en los mismos términos. Además, no es corriente que una persona que está en un puesto de ventanilla se pase toda la vida en la misma, a no ser que por pereza o mala suerte permanezca allí. Mi paso por la Administración me ha permitido hasta ahora trabajar en proyectos de vanguardia, viajar a decenas de ciudades, conocer gente muy interesante (políticos, actores, catedráticos, empresarios) y además en muchos casos decidir a que proyectos me quería dedicar. Y es enormemente gratificante trabajar en el servicio público cuando realmente consigues, con ayuda de muchos otros funcionarios y de empresas privadas trabajando en el mismo rumbo, mejorar la vida de los ciudadanos. Gracias a mi trabajo de funcionario, por ejemplo, he podido conocer de primera mano la ONU, la OCDE o la UNESCO. Trabajar en proyectos emblemáticos como la digitalización de la Biblioteca Nacional, ayudar al diseño del Portal del Turismo español o participar en maniobras de gestión de crisis de la OTAN. Dudo que muchos trabajos en la empresa privada permitan experiencias tan ricas y diversas.

- en segundo lugar la imagen del funcionario como una persona acomodada que sólo espera que pase un trienio para cobrar algo más y sin inquietud alguna, y que permanece en su puesto de trabajo hasta la jubilación. Es difícil de creer que las personas que ingresan en los Cuerpos Superiores de la Administración, normalmente gente muy preparada, y que suelen tener en el momento de entrar en la Administración menos de treinta años lo que buscan sea acomodarse y un sueldo fijo para toda la vida. Normalmente la trayectoria profesional de esos jóvenes suele ser muy dinámica. Es muy corriente, al menos en la Administración General del Estado, frecuentes cambios de puestos de trabajo, y normalmente de Ministerio. Y esas personas, cuando llegan a Subdirectores lo normal es que hayan estado en varios sitios de la Administración y cuenten con una experiencia muy rica en organismos muy diferentes. Quizás mi caso haya sido extremo, pero he podido trabajar en sitios tan diferentes como el Palacio de la Moncloa, el MAP, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el INEM o la Biblioteca Nacional, sólo por citar algunos. Las funciones han sido muy variadas, y aunque normalmente relacionadas con la tecnología, también he trabajado en gabinetes de comunicación o en la pura gestión.

- el tercero es el poco rendimiento laboral del funcionario y el horario cómodo. Es cierto que existen diferencias radicales entre sitios de la Administración y que muchas personas pueden responder a dicho estereotipo. Pero normalmente el funcionario que ocupa un puesto de responsabilidad en la Administración tiene un horario muy similar al que podría tener en la empresa privada. En la AGE, a pesar del Plan Concilia, al menos en los departamentos de tecnologías, es muy habitual un horario muy superior a 40 horas semanales y con una dedicación muy intensiva. No creo que sea lo mejor pero hoy por hoy es así. Es muy habitual trabajar hasta altas horas de la tarde. En cuanto a la productividad de las personas creo que en general los funcionarios que ingresan en las Administraciones Públicas suelen tener un excelente curriculum académico, y en el caso de determinados Cuerpos como los de tecnología, también laboral. Otra cosa es la dificultad de trabajar en organizaciones burocráticas, cuya finalidad es el servicio público, no el beneficio, y por tanto es muy difícil el retorno de la inversión (ROI). Pero mi percepción es que hay tan buenos profesionales en el sector público como en el privado, al menos en España.

- y finalmente el cuarto tópico es el bajo sueldo. Es quizás el más falso de todos. Sólo es cierto para la alta dirección. Es cierto que un Ministro, Secretario de Estado, etc. están muy mal pagados. Su equivalente, que podría ser el Consejero Delegado de una multinacional, gana muchísimo más dinero. Y así, si vamos bajando en el escalafón, nos encontraremos que el problema es que no hay carrera profesional y por tanto, al llegar al máximo nivel funcionarial, el nivel 30, el funcionario encuentra su techo salarial. No es tan bajo como la gente cree, y casi con total seguridad los funcionarios hasta ese nivel ganan más dinero que sus equivalentes en la privada. El problema es precisamente la alta dirección, un funcionario puede llegar a nivel 30 a los treinta y pocos años y habrá llegado a su techo salarial y ese, es bajo, pero sólo en comparación con lo que podría llegar a ganar en la empresa privada. Pero, es un futurible. En una gran empresa española, pongamos de 3.000 personas, seguramente sólo habrá decenas que ganen más que un Subdirector de la Administración, pero a ese Subdirector le está vedado llegar a tener un sueldo similar al que podría llegar en la privada.

Por supuesto, todo lo anterior está basado en mi propia experiencia personal, y no pueden ser tomadas como verdades absolutas: hay cientos de miles de funcionarios y miles de organizaciones públicas distintas. Pero lo único que quería intentar es luchar contra los estereotipos de los funcionarios, que simplemente no son ciertos en miles de casos tanto en la AGE, como en las Comunidades Autónomas y entes locales. Existen muchos problemas en las Administraciones y tanto en este sitio como en otros se han enumerado frecuentemente (corporativismo, injerencia política excesiva, burocracia muy pesada, falta de flexibilidad, resistencia al cambio, envejecimiento de las plantillas….), pero quizás sea necesario luchar contra la estigmatización social del papel del funcionario y reflexionar sobre su función en unas Administraciones modernas del siglo XXI. También es cierto, que desgraciadamente, no es lo mismo ser funcionario del Grupo A, que del resto de grupos de la Administración o laborales, puesto que aquellos tienen en muchos casos, menos oportunidades profesionales, incluso de movilidad, que los funcionarios de Cuerpos Superiores. Para terminar y como decían los compañeros de Administraciones en Red, lo mejor es estar orgullosos del trabajo realizado, a pesar de las dificultades y de la percepción de la sociedad.

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10 Responses to “La imagen del funcionariado”

  1. ¡Claro que sí, Rafael! Civil servant and proud of it!

  2. Gracias por dejarnos en el lugar que nos corresponde. Somos muchos los funcionarios y funcionarias que creemos en la función pública y que nunca bajamos la guardia.

  3. No hay de qué. Creo que hay que luchar entre todos por mejorar la imagen que tenemos en la sociedad, y la mejor forma es trabajando por mejorarla.

  4. Los funcionarios sois unos gandules, con una productividad que Tamames calcula en un 35% de la de un trabajador NORMAL. Por tanto una lacra para el estado y una ruína para los españoles.

  5. Por favor me podrías indicar en que libro o artículo Tamames calcula así la productividad. A grandes rasgos se me ocurre que si tan sólo el 13% de la masa laboral son funcionarios y producen el 36% del PIB la productividad per capita no parece muy mala.

  6. Ahora que sale la ley de administracion electronica si que vais a producir poco.

    Yo os ponia a todos a trabajar como dios manda. Eso no te lo que crees ni tu que produccais lo mismo que gente que trabaja en el sector privado. En el sector privado persona que no rinde = despido cosa que no existe en la administracion publica donde sois intocables.

  7. Me parec muy poco realista su perfil del funcionario el que usted haya trabajado en diferentes proyectos ha sido una excepcion a la regla general, donde la mayoria de funcionarios publicos realizan las mismas tareas de por vida. Si ahora se van apoder realizar tramites por internet para que hacen falta los 2 millones y pico de gandules que hay en este pais. Como ya ha dicho alguien por aqui sois una lacra para la economia de España. No generais empleo solo consumis recursos y dinero publico.

  8. Rafael Chamorro on diciembre 1st, 2006 at 9:49 pm

    Yo imagino que lo que pasa es que se asocia funcionario a un tipo concreto de trabajador y no nos damos cuenta que entre los dos millones de funcionarios están los médicos de urgencias, los bomberos, los policías, el ejercito, la guardia civil, los abogados del Estado, la lucha antiterrorista, los informáticos que consiguen que la Agencia Tributaria sea puntera, los catedráticos de Universidad, los investigadores, los economistas del estado, etc. etc.

  9. Los funcionarios vivis en los Mundos de Yupi. De verdad os creeis que (en general) un trabajador que tiene el puesto asegurado de por vida va a rendir igual que uno al que pueden echar si no rinde. Esto es una evidencia, no una opinion.
    Para mi hay una prueba definitiva…¿conoceis a alguien al que no le gustaria ser funcionario?
    Por supuesto como personas todos somos iguales, pero como trabajadores, sois (insisto, estoy generalizando, se que hay muchos funcionarios honrados), sois unos ladrones que todos los meses me robais un pico de mis impuestos.

    En fin, inisisto una vez mas, no va por todos los funcionarios, pero si por bastantes.

    Un saludo

  10. Creo que no tienes razón. Los funcionarios pagamos impuestos, igualmente que los trabajadores de la empresa privada. Y por supuesto no robamos nada, lo que cobramos lo trabajamos, exactamente igual que cualquier otro trabajador.

    Y sí creo que hay muchos que no quieren ser funcionarios, e incluso muchos que siéndolo lo dejan de ser. De hecho en los Cuerpos Superiores de la Administración hay un 20% o más del colectivo en excedencia. Si todo fuera tan bueno y tan exento de problemas no estaría un 20% fuera.

    Lo que si creo es que existe un problema de imagen y por supuesto, todo es mejorable, y la organización de la Administración muchísimo.

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