The Expanding Digital Universe
El informe también alerta que cada vez se generarán más contenidos digitales, debido a la digitalización de las fotos e imágenes, la voz y la televisión. Y cada vez existirá más información desestructurada, y menos perfectamente catalogada en bases de datos, con respecto al total de los datos existentes. El panorama puede ser desalentador para la capacidad del ser humano, al ver que en el año 2006, según datos manejados por IDC, existía tres milones de veces más información digitalizada que la que contienen todos los libros escritos en el mundo.
El estudio entero se puede descargar en el sitio de EMC, donde también se encuentra disponible un resumen ejecutivo. Casi todos los datos del resumen están disponibles en español en la noticia recogida por El Mundo.
Todo lo anterior tiene una parte negativa y una positiva. La negativa la inabarcabilidad para el ser humano de la información almacenada en sistemas informáticos, la positiva que gracias a los buscadores cada vez más perfeccionados es posible localizar la información que nos interesa e ignorar el 99,99999% que no es relevante para nosotros.



















En mi humilde opinión, la parte negativa me parece minúscula porque supongo que será como siempre: el mercado (los usuarios) marcarán las tendencias y la eficacia de los sistemas irá en esa línea.
Lo que quiero decir es que la ingente cantidad de información puede almacenarse cada vez de forma mas barata y sencilla, por un lado; por otro, los usuarios van indicando aquello a lo que acceden o necesitan acceder mediante su uso. Tanto los buscadores como los sistemas irán adaptandose a ello. La información que no suela ser accedida terminará dejandose en un rincón, y la mas utilizada estará en la cresta de la ola, puesto que los algoritmos que usan los buscadores contemplan esos parámetros. Eso también pasa con los libros y documentos de las bibliotecas.
En cuanto a los contenidos creados por los individuos en la red, pasará lo mismo que con las cuentas de correo electrónico: si quieres que “vivan” eternamente en la red, tendrás que pagar por ello; si los alojas en sitios gratuítos y no son accedidos por el público, supongo que los hospedadores irán cribando el contenido y dándolo de baja.
No quisiera ser aguafiestas pero creo que en el estudio y en el artículo de El Mundo se comenten errores de bulto cuando se asimilan conceptos como Información con Tamaño en Bytes: cuando vemos el tamaño que ocupa un archivo en disco, tiene muy poca relación con la cantidad de información que contiene, y mucha más con el formato del almacenamiento empleado.
Que se compare con los libros escritos a lo largo de la historia me parece el colmo. Seguramente en un DVD podemos meter un millón de libros, o una pelicula de James Bond, y no nos a treveríamos a decir que la información contenida en la película es la misma que en el millón de libros que ocupan el espacio equivalente.
Que una compañía dedicada al almacenamiento como EMC hiperbolice los datos no es de extrañar, pero no habría que admitirlos sin matiz alguno.
El filósofo Jose Antonio Marina distingue entre significados y significantes para hacer ver que el el valor de las cosas es el que tiene para las personas, aunque se apoye en esos “significantes” que viajan por la red.
Al hilo de esta disquisición, me permito reproducir un interesante discurso sobre la medida de los intangibles extraido de e-business watch: http://www.ebusiness-watch.org/resources/documents/TR01_Indicators_2005_web.pdf
Excursus:
The measurement of intangibles
In the broader framework of the knowledge based economy, the possibility and
importance of measuring investments into intangibles has been debated by the
research, policy and business communities. “Intangibles” include areas such as
research and development, a firm’s know-how and knowledge management,
the use of software, brands, licenses, copyrights, and organisational design.
While there is broad agreement that these domains are key drivers of both
competitive advantage and economic value creation, it is extremely difficult to
develop adequate metrics for quantifying related investments and, even more
so, for comparing the deployment of intangible assets between different
companies. Research has addressed this issue under different topics and in
different contexts, for example as part of the debate on “human capital” and its
measurement.
In this context, it has been proposed that the “EU should take steps towards
building a better understanding of their fragmented and generally hidden
productive processes”, and that there is substantial requirement for statistical
offices to extend data collection on intangible assets.5
The link between intangibles and ICT arises from the rapid penetration of ICT in
business, which is viewed as a key enabler of all the observed changes. On a
macro-economic level, the main argument is that intangible assets enable
knowledge-intensive economies to maintain their competitive position and to
out-perform resource or labour intensive economies. Thus, against the
background of globalisation, there could be a major implication for policy and
business to strengthen the base of intangible assets in European companies.
However, the concept of measuring intangibles is much broader than the
measurement of ICT adoption and, possibly, e-business activity – which is the
subject of this report. It is a different area of research and statistical activity.
Statistics on ICT adoption and use are only a sub-segment within this research
discipline.
Muy interesante lo que aportáis. Creo que en relación a lo que dice Río que el estudio haga referencia a lo que ocupa si es pertinente, porque un segundo de video se tarda un segundo en verlo por una persona, por tanto, aunque la comparación no está quizás bien hecha (la de los tres millones de veces los libros escritos) si es cierto que la información actualmente existente es absolutamene inabordable por cualquier persona sin ayuda de ordenadores.