martes, mayo 15, 2007

Los abusos de las operadoras de telecomunicaciones

Esta semana he recibido la sorpresa que mi operadora de telefónia móvil en España me ha cobrado más de 240 € por mi factura del mes pasado. Teniendo en cuenta que en abril estuve en Madrid muy pocos días, desde luego parece una cifra absolutamente sorprendente. Revisando la factura compruebo que la mayoría del recibo (más de 150 € más los impuestos) corresponden a que supuestamente he estado conectado a Internet 46 horas seguidas, desde un viernes a las 11 de la mañana hasta el domingo cuando tomé mi avión y afortunadamente apague el móvil. Lo más curioso es que por supuesto, el número de kilobytes descargado es exigüo, pero según la operadora tengo que pagarles, de hecho ya me los han cobrado, tres euros por hora de conexión.

Imaginando que sería un error lo hago saber a la operadora por el formulario que tienen en su página web. Ellos me responden que la facturación es correcta y que revise mi configuración del móvil. En una palabra un escándalo. Si como es el caso mi teléfono es de lo que es fácil darle sin querer a la tecla donde accedes a los servicios Internet de la compañía y que luego, como es el caso, no se desconecta aunque no exista actividad alguna, estamos ante una práctica tan delictiva y tan fraudulenta como los infaustos 903 o 906 de los noventa, que tuvieron que regularse ante las continúas quejas de los usuarios.

Lo más triste y preocupante son dos cosas: por qué razón en Estados Unidos mi compañía de teléfono móvil (T-mobile) me cobra 5,95 $ por todas las conexiones que quiera y las descargas ilimitadas durante un mes, y en España mi compañía, me cobra 3 Euros por hora o lo que es igual, un desorbitante 2.000 € al mes en el caso de despistarte y dejarte el servicio sin desconectar. Y lo segundo, como es posible que a mí, que soy un buen cliente, que pago religiosamente mis facturas, que tengo un consumo alto, que no soy especialmente luchador por conseguir las mejores tarifas y que llevo más de cinco años siendo fiel a la compañía me tratan así.

No digo el nombre de la compañía porque tengo buenos amigos en puestos directivos en la misma, y porque no creo que la competencia sea muy diferente. Que es lo que han conseguido en esta ocasión: tener un cliente insatisfecho que en el primer viaje a Madrid que realize dejaré de serlo, cambiando de operador; que desconfíe de utilizar los servicios de Internet del móvil en España, que inicié un procedimiento ante la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones quejándome del servicio e intentado la devolución del dinero y sobre todo desconfiar profesionalmente de la compañía que ofrece tan mal servicio.

Desde luego así no se construye la Sociedad de la Información en España y si mi caso no es aislado, cosa que desconozco, seguramente la compañía lo pagará y no tendrá más remedio que cambiar y adaptarse a los clientes más tarde o más temprano.

6 comentarios:

apachito dijo...

"No digo el nombre de la compañía porque tengo buenos amigos en puestos directivos en la misma"

Ahí te equivocas, si una compañia hace las cosas mal estás en tu derecho (¿obligación?) de hacerlo saber al resto, de hecho no hacerlo es un síntoma más de los problemas de este país.

Rafael Chamorro dijo...

Puede que tengas razón, pero en general en esa compañía hasta ahora se habían portado bien, y lo que comento, no creo que haya mucha diferencia con las otras. En esta ocasión me cambio de compañía, pero estoy seguro que más tarde o más temprano volveré a tener problemas con la otra. A las compañías establecidas en España, ya sean españolas o no, les queda un largo camino que recorrer en atención al cliente. Sobre todo a algunas, como las operadoras de telecomunicaciones o los bancos, otro ejemplo escandaloso de desatención al cliente en muchos casos.

jairo dijo...

No es un caso aislado, las empresas de telecomunicación en España tienen unas políticas muy agresivas de cara al cliente, ante lo cual la única solución que existe es su escarnio público y, una vez hemos avisado a amigos y simpatizantes, largarnos a otra compañía besando la estampa de la virgen del rocío. Yo quiero publicar, como lo he hecho en otros lugares, que ya.com me ha estafado. Si alguien necesita comprobarlo, tan solo es necesario darse de alta con la mencionada compañía cuyo departamento mas importante es el de impagos(por servicios no prestados). Yo lo hize porque no creía lo que habia leido en los mas diversos foros. Felicidades por tu blog Rafael, me parece de una gran utilidad informativa.

Anónimo dijo...

Desde el principio en este pais se ha considerado un lujo todo lo relativo a las nuevas tecnologías... Siempre hemos empezado "cada pasito" mas caro que en los paises de nuestro entorno (aunque luego los precios hayan ido bajando para ajustarse al resto del mercado): la conexión a internet, los teléfonos móviles (y sus tarifas), el precio de un dominio. Evidentemente así no se construye la sociedad de la información.

Rafael Chamorro dijo...

Muchas gracias Jairo. Yo creo que la única opción que tenemos los consumidores en la medida de lo posible es protestar, y exigir una legislación que defienda nuestros intereses. Creo que es un tema de madurez de las compañías.

Rafael Chamorro dijo...

Es cierto que los precios de las telecomunicaciones en España siguen siendo muy caros. Sobre todo el móvil y el ADSL. Espero que en los próximos meses haya noticias positivas en este ámbito.