"Solamente la rigurosidad en los modelos de evaluación del eGobierno y la uniformidad del sistema de indicadores adoptado, aportarán una visión real sobre la madurez de la digitalización de la administración periférica y sobre el valor para los ciudadanos. De este modo, las administraciones autonómicas y locales contarán con una herramienta sólida que les permita adquirir conciencia del abanico de implicaciones de los modelos de eGobierno e intuir su valor estratégico.
El nuevo horizonte abierto para el eGobierno, más allá del escaparate colorista de la página web y los servicios en línea, sólo será posible si las personas que forman parte de las organizaciones públicas, privadas y los agentes sociales, son capaces de interiorizar el carácter abierto, interactivo y horizontal de las TIC. En realidad, lo que está en juego son las bases de un nuevo modelo de organización pública y política 'en red', en su sentido más comprometido con el ciudadano y con la esencia del sistema democrático: igualdad de oportunidades, calidad en los servicios, transparencia en la gestión y en la toma de decisiones."