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jueves, mayo 22, 2008

Web 2.0 en la Administración Pública

El IPTS, que tiene su sede en Sevilla, ha publicado un interesante informe, que descubrí por primera vez a través de Administraciones en Red y que también reseña la web de ENTER, sobre el Web y las Administraciones Públicas (Web 2.0 in Government: Why and How?). El texto intenta resolver precisamente la pregunta, porque razón y como implementarlo. Y lo cierto que es la Web 2.0 de momento sólo se ve en muy contados aspectos del sector público. Imprescindible la lectura del informe para los interesados en esta materia.

lunes, mayo 19, 2008

Editorial de El País sobre la reforma de la Administración

A través de la entrada sobre el editorial de El País, sobre la reforma de la Administración, de Administraciones en Red, descubro lo que escribió sobre el mismo Rafael Beitia y también lo que comenta sobre el tema la ponencia marco para el 37º Congreso Federal del Partido Socialisa. Leído esta última ponencia, en lo respecto a las Administraciones Públicas, parece el eterno bla, bla, bla. Que contrasta con otras iniciativas más modernas e interesantes para el mismo Congreso. En cuanto al editorial de El País suscribo lo dicho por Iñaki, no parece muy coherente.

sábado, abril 26, 2008

La reorganización del MAP

Esta semana dos de los blogs más activos de la blogosfera pública, Administraciones en Red y Voz y Voto han continuado analizando los pequeños cambios que han aparecido en esta legislatura en el MAP, y en el caso de Felix, proponiendo una nueva estructura para la Secretaria de Estado. Interesantes propuestas que creo que podrían intentarse. No creo que sea bueno que se continúe con una coordinación débil por parte del MAP de los temas relacionados con la Administración Electrónica, sobre todo teniendo en cuenta los retos de la Ley de Administración Electrónica. Pero, como ya se ha comentado, tendremos que esperar para ver la creación de una Agencia de Impulso a la Administración Electrónica.

domingo, diciembre 16, 2007

Habilidades directivas (la visión de hoy en día)


  • Creatividad y espíritu innovador.
  • Capacidad de formular estrategias.
  • Capacidad de comunicación.
  • Capacidad para dirigir equipos.
  • Capacidad para gestionar conflictos.

No está muy claro todavía de que estamos hablando y si un directivo público es un Director General o es un Subdirector, etc. Pero voy a intentar ser didáctico y desde mi experiencia como directivo público (entendiendo como áquel en amplio sentido el que dirige algún area concreta de algún centro de la Administración) comentar las habilidades propuestas. Intentaré contar las cosas relajándolas y con cierto sentido del humor. Comento, por supuesto, la situación actual, que es mejorable y seguramente las habilidades que se piden aquí si sean las necesarias del directivo del futuro (que no tiene porque ser lejano).

Creatividad y espíritu innovador

Es lógico que se pida esta característica y es indispensable. En muchos centros de la Administración se mide el rendimiento de las unidades tan sólo por dos factores: ausencia de problemas causados y ejecución presupuestaria cercana al 100%. Si no se tiene un espíritu creativo es muy difícil poder ejecutar el presupuesto. Cada año se suele consignar una partida un poco mayor que la del año anterior y sobre todo en informática ésto no tiene sentido. Si un año se ha consumido 100.000 € en un desarrollo no tiene ningún sentido que dicho desarrollo cueste otros 100.000 € el año siguiente. Por tanto, casi a cada momento hay que pensar como seguir adelante y cómo gastar el presupuesto para ser considerado un buen gestor.

El espíritu innovador sin embargo no es tan necesario y va a costar más de un disgusto al que innove demasiado. Es fácil tener ideas, incluso es fácil llevarlas a cabo en la Administración (con matices por supuesto), normalmente hay una cierta libertad para que una persona sea creativa y se le deje intentar algo nuevo. Pero la resistencia al cambio es muy fuerte en las organizaciones grandes, sobre todo en las públicas. No es fácil innovar e implantar lo innovado. Por tanto, esta característica es aconsejable siempre que venga acompañada de grandes dosis de paciencia y mano izquierda. Y sobre todo un gran sentido de la humildad para aceptar que esa gran innovación que has hecho ni siquiera vas a conseguir ponerla en marcha.

Capacidad de formular estrategias

No acabo de entender del todo la frase de manera práctica. Pero, si el objetivo es que se tenga visión de futuro y se sepa donde se quiere ir, sin duda es necesario. Pero, igualmente lo matizaría, hay que ser capaz de formular estrategias, que se puedan llevar a cabo, que no estén en contradicción con la línea que se trace desde arriba (la dirección del organismo) y que mejoren efectivamente lo existente. He visto muchas estrategias de innovación que sólo pretendían cambiar, no mejorar. Igualmente esta habilidad debe ir acompañada de grandes dosis de paciencia, por ejemplo que se tarde el doble de lo esperado, y de humildad, al comprobar que no todos comparten la visión y que una de cada dos veces no se puede empezar a trabajar porque alguien no está convencido o, simplemente, porque alguien no quiere estrategia alguna.

Capacidad de Comunicación

Quizás la más necesaria. Es posible que un directivo reúna a su equipo para contarles un proyecto, distribuya a todos un resumen del mismo, realice reuniones semanales de coordinación sobre el desarrollo y al año compruebe que casi nadie se da por enterado. Igualmente grandes dosis de paciencia para comprobar que sus intentos de comunicación internos caen en el escepticismo más grande. Escuchará frases del tipo eso ya lo hemos intentando (aunque no conste cuando), si eso fuera posible (se verá a si mismo como un visionario utópico), no nos van a dejar (la favorita de los funcionarios), etc. Y tendrá que repetir una y otra vez lo ya comunicado. Ésto en cuanto a comunicación interna, si vamos a la externa hay que tener un equilibrio. Es fácil, en un puesto directivo TIC, tener si se quiere, y se sabe hacer, una cierta relevancia en determinados medios técnicos o en foros públicos. Pero si se comunican proyectos que luego no se llevan a cabo el efecto es el contrario. Pedro Maestre dijo hace tiempo y, estoy totalmente de de acuerdo con él, que los proyectos deben de comunicarse al empezarlos y luego, sólo cuando se hayan terminado, porque en caso contrario se corre el peligro de aburrir y que cuando llegue, ya todo el mundo considere el proyecto amortizado.

La comunicación en las Administraciones Públicas además corre el peligro de que tu jefe considere que le estás quitando protagonismo, si tiene cierta tendencia al mismo, o que tu mismo termines por tener un discurso de cara hacia afuera, el optimista, y otro interno más realista. Pero es evidente que la comunicación es enormemente importante y que sin ella no sirve casi nada la realización de proyectos, porque hace falta que el entusiasmo se expanda, y para ello hace falta saber comunicarlo. Mi experiencia es que siempre se encontrará el típico encargado de parar el entusiasmo y saber volver todo a la posición decimonónica de partida. Al tercer o cuarto intento seguramente si el proyecto merece la pena se conseguirá.

Capacidad de dirigir equipos

Fundamental igualmente, y enormemente complicado. Algo no se puede dirigir si ese algo no se quiere dejar dirigir. Muchos trabajadores públicos saben que el directivo esta de paso y que más tarde o más temprano se irá. No conozco el dato en la AGE de la duración media de un Subdirector en su puesto, pero me temo que no superará los tres años y un Director General quizás menos, depende del Ministerio. Y no hay, al menos hasta ahora, posibilidad de incentivar económicamente a las plantillas, o esta es muy escasa y sólo en determinados centros (que suelen funcionar mejor). El directivo público hasta ahora no dirige, sólo ordena, y espera que de cada diez ordenes la mitad o así sean ejecutadas y el resto vuelvan al directivo, que las redirige hacia otra persona, insiste con la misma o las da por imposibles. Las reuniones de coordinación se suelen convertir en centro de agravios y en perdidas de tiempo semanales. Si un directivo consigue arrancar y empezar a mover la maquinaria, alguna pieza se le irá a otro sitio, otra se convertirán en un escollo insuperable y con el motor a medias llegará a la cuarta parte del sitio donde pretendía ir.

En la Administración saber dirigir equipos es fundamental, porque éstos en general no los elige el directivo, ya estaban allí, además no tiene herramientas para incentivarlos, saben que el jefe está de paso y para colmo si lo hace bien o mal va a dar fundamentalmente igual. Sus posibilidades de promoción son quizás de un 30% si lo hace bien, de un 30% de los conocidos que tenga, y de un 40% del Cuerpo en el que ingreso por Oposición (aunque haga de aquella 25 años). Por tanto, sabe que si ese equipo es indirigible (y muchos lo son en la Administración) lo mejor que puede hacer es contar con los que pueda y no molestar mucho al resto.

Capacidad para gestionar conflictos

Una de las más importantes. Los conflictos ya están. El día que llega cualquier directivo a su nuevo puesto ilusionado y motivado, tendrá una cola de personas agraviadas, su equipo, que quieren verle para comentarle lo mal pagados que están, lo discriminados que se encuentran, y la cantidad de problemas que llevan años sin resolverse. Pero no sólo eso, a la semana habrá creado él tantos conflictos como los que ya existían y así seguirá hasta que se vaya. Y esos conflictos en general no se arreglarán, porque el objetivo del funcionario agraviado, es sentirse así toda la vida, por lo que el conflicto le gusta y le sirve como justificación para continuar con una vida de relajo.

Existen dos maneras de gestionar conflictos en la Administración: lanzarlos hacia arriba o hacia abajo (a tu jefe, poco recomendable, o a un subordinado, que te lo devolverá al poco tiempo) o metiéndolos en un cajón (como comentaba Umbral que hacía Rajoy, con sabiduría, a su paso por los Ministerios) para que maduren y se arreglen por si sólos. Si un directivo cree que ha arreglado un conflicto, seguramente es un no funcionario exceptuado por la LOFAGE que no se ha enterado de nada, porque el conflicto sigue ahí latente y esperando su momento. Además, los conflictos tienden a crecer si se les intenta arreglar y a enquistarse.

Todo lo anterior, entiendase que exagero y que lo intento rebajar con humor, nos conducen a la trilogía de virtudes que deben adornar al directivo público actual (no sólo de las TIC, pero especialmente de las mismas): paciencia (infinita), flexibilidad (las cosas se pueden conseguir de múltiples maneras, no nos obcequemos) y sentido del humor (no enfadarse por nada, no merece la pena). No es conveniente enfadarse y las cosas son así. Cambiaran seguramente, pero tan poco a poco, que ni siquiera seremos conscientes. Y la última virtud, que debe de impregnar todas las demás: humildad (muchos lo han intentado antes que tú y tampoco lo han conseguido). Aún así, siempre hay algún superhombre que lo consigue, rodeado por supuesto de un equipo que se deja dirigir, que sabe resolver los conflictos, que además comunican internamente adonde se quiere ir y una vez realizado a los medios de comunicación, y que lo que han conseguido, ha sido siguiendo una estrategia, que además ha sido innovadora. No voy a citar un nombre, pero si varios centros: la AEAT, la Seguridad Social, el Catastro en la AGE y muchas Consejerías de Comunidades Autónomas, Concejalías de Municipios y empresas públicas han conseguido hacer ésto.

jueves, noviembre 22, 2007

Ciudadanos 2.0

Ya he comentado que creo que lo más interesante que está pasando en la Administración Electrónica en los últimos años es la discusión que sobre la misma se produce en la blogosfera. Y no quiero ser injusto, tengo muchos compañeros y amigos en los tres niveles de Administración y muchos en empresas privadas trabajando para el sector público. Me consta el enorme esfuerzo y trabajo que se está haciendo en la AEAT, en la Seguridad Social, en el Catastro, en el Ministerio de Fomento, en Sanidad, en Agricultura, etc. Igualmente se están haciendo cosas exgtraordinariamente interesantes en la Junta de Andalucía, en Extremadura, en la Comunidad Valenciana, en el Gobierno Vasco, en el Ayuntamiento de Madrid, y en otros más pequeños como el de Jun, el de Hospitalet, etc. Y por citar algunas empresas que trabajan mucho con la Administración, se pueden resaltar excelentes proyectos realizados por Everis como CIRCE, otros hechos por Indra, Accenture, Getronics, T-Systems etc.. y también por empresas más pequeñas pero con un alto grado de profesionalidad como Renacimiento, Doc on Time, Garben... Y no nos olvidemos del papel de las Asociaciones, como la AEC, la AUI, ASTIC, etc.

Yo mismo he sido Subdirector de Tecnologías en el Ministerio de Fomento dos años y medio y gracias a muchos estupendos profesionales de la Subdirección y las empresas que nos han apoyado, se están realizando proyectos de los que estoy muy orgulloso, aunque algunos todavía les falte un amplio recorrido para poder terminarse (contratación electrónica, factura electrónica, geoposicionamiento, mapas de carretera por Internet, nuevo web, movilización de programas, correo electrónico corporativo, etc.)

Hay literalmente miles de personas intentando hacer una Administración mejor y muchos de ellos dejándose sus mejores años profesionales analizando problemas, proponiendo ideas e intentado sacar proyectos adelante. Internamente gracias a los funcionarios y laborales, y por fuera gracias a las empresas, muchos de cuyos trabajadores tienen auténtica ilusión por mejorar la Administración. Entre los primeros lectores de este blog se han encontrado desde siempre amigos y compañeros que trabajan en la empresa privada pero que sienten que la mejora de la Administración es un reto al que quieren contribuir.

Sin embargo, a pesar de lo anterior, hay una serie de problemas que ni los funcionarios ni las empresas privadas pueden solucionar. Y estos problemas están perfectamente estudiados y trasmitidos a los políticos que sucesivamente pasan por los puestos claves para poder solucionarlos. No son problemas fáciles, hace falta mucha energía y decicación para resolverlos. Y sobre todo no dan brillo, poca gente aparecerá en el periódico por decir que ha mejorardo la coordinación interna en un Ministerio.

Estos problemas, que no por enunciarlos se resuelven son conocidos, como la excesiva burocratización; el exceso de personal con poca formación y motivación en la plantilla (casi nunca por culpa del propio funcionariado, que ha visto como durante años ha sido tratado con poco respeto); la falta de procedimientos modernos; el anteponer las leyes al beneficio común; la lentitud; la falta de carrera profesional. Y desde el punto de vista meramente técnico: la falta de procedimientos comunes, de estándares; la no reutilización del software creado; la falta de visibilidad en el escalafón de la informática; la excesiva dependencia de terceros; la baja formación de los directivos en nuevas tecnologías, etc. .

Todos estos problemas, que he enunciado sólo como ejemplos y no de forma exhaustiva, provocan que toda la ilusión y el trabajo realizado, que es mucho en ambos aspectos, no consigan transformar la Administración, sólo ir poniendo parches y avanzando a trompicones. Porque los que tienen que cambiar la Administración, sólo tienen cuatro años para hacerlo (el tiempo entre elecciones) y el cortoplazismo se imponen. Prefieren aprobar una Ley diciendo que todo se hará a hacerlo realmente. Y no porque no sean bienintencionados, que lo son en general, sino porque hace francamente un esfuerzo muy importante para modernizar la Administración y cambiarla, y en general ese trabajo puede provocar muchos problemas, quebraderos de cabeza y puede conseguir que se aparezca en el periódico, pero con tintes negativos. Porque se teme al fracaso y se prefiere el brillo de los premios, las reformas de forma y no de fondo y el esquivar los problemas en lugar de resolverlos.

Por eso creo que son tan importantes las aportaciones de la blogosfera pública, ya muy numerosa, porque aunque parece que nadie nos escucha no es así. Al hacer una búsqueda en Google sobre eGovernment, Administración Electrónica, MAP, Tecnimap, modernizacón administrativa, etc. aparecen cada vez más las opiniones de funcionarios, laborales, estudiosos del tema, directivos interesados en la modernización de la Administración y esto provocará más tarde o más temprano que ya no se puedan esquivar los problemas. Al hacer balance de la legislatura se verá que por supuesto ha habido brillos, pero también muchas sombras: muchos problemas siguen igual y algunos se han agravado innecesariamente, como la falta de confianza en las leyes que da modificarlas para legislar para una persona en concreto (cambiar los decretos de estructura de los Ministerios para nombrar a alguien determinado). Y no sólo eso, ahora ya es muy fácil que cualquiera busque lo que prometió Jordi Sevilla en el Tecnimap de Murcia a través del Plan Conecta y compruebe 3 años más tarde que es lo que se ha realizado o sigue igual. Y por no insistir con este Gobierno, que por supuesto ha tenido también muchos aciertos, lo mismo se podría decir el Plan de Choque sobre Administración Electrónica presentado por el PP en mayo de 2003. Si no se han cumplido totalmente ni uno ni otro no ha sido porque no se haya puesto voluntad para hacerlo, es porque hay problemas de base que nadie ha querido arreglar. Y por eso es importante que cada vez haya más personas que debatan, aporten ideas como las 1001 de Própolis y Carlos Guadián, que dediquen su tiempo a reflexionar sobre la mejora de las Administraciones o que simplemente tengan algo que aportar.

Cada vez será más difícil que los politicos intenten hacer lo fácil y esquivar lo difícil. Porque afortunadamente los ciudadanos ahora podemos ayudarles, aportando ideas, pero también recordarles de manera directa que los compromisos son para cumplirlos, no para aparecer en prensa, y que no será aceptable que los problemas parezcan arreglados mediante su mero enunciado. Hay que hacer lo que da brillo, pero también arreglar los problemas. Entre todos podemos y los políticos deberían tener unos excelentes aliados en los trabajores públicos, no compitiendo por su espacio, y en los ciudadanos. Por eso, creo que la blogosfera pública, está empezando a tener la capacidad de poder empezar a cambiar las cosas para mejorarlas.

sábado, octubre 20, 2007

La función directiva en la Administración General del Estado

Me ha sorprendido al empezar a trabajar en el documento, que coordinado por Administraciones en Red, se está realizando colaborativamente para estudiar como se puede avanzar en la introducción de la Administración Electrónica en la AGE, el leer, en un borrador del texto, el argumento que los Cuerpos Superiores de Sistemas, con su corporativismo, se oponen a nombramientos de Directivos TIC adecuados y que así se impide profesionalizar la función directiva. Como ese mismo argumento, que ya se escuchó en el año 2002 tras el nombramiento de un Director General, que fue previamente cesado al considerar el Tribunal Supremo que su nombramiento previo había sido una burla a la LOFAGE, es bueno aclarar algunos conceptos.

Primero aclarar que el Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información de la AGE fue creado en el año 1991 para intentar paliar el déficit de profesionales especializados en informática y telecomunicaciones con los que contaban los diversos Ministerios. Desde entonces año tras año han entrado funcionarios nuevos en el Cuerpo. La mayoría de los componentes del mismo son Ingenieros (en su gran parte de Telecomunicaciones, Informática, Caminos ..) o licenciados de carreras técnicas (Matemáticas, Físicas, ..). Igualmente la gran mayoría de los que acceden al Cuerpo tienen una experiencia previa en la empresa privada de unos diez años (quizás algo menos en las últimas promociones). La oposición es larga, cuenta con varias pruebas e incluye el estudio de 100 temas. Se pide por supuesto un nivel alto de inglés y todas las pruebas tienen una parte escrita y otra de conversación con el Tribunal. Después de los exámenes los opositores tienen que superar un curso selectivo.

Es habitual que muchos de los componentes del Cuerpo hayan tenido experiencia directiva previa en la empresa privada al ingresar en la Administración. Y por supuesto, como los componentes del Cuerpo son de gran interés para el dinámico mercado de trabajo en el sector de las TIC, muchos de ellos al no encontrar el puesto al que aspiran en la Administración piden la excedencia, normalmente para no volver, y ocupan puestos de responsabilidad en otras Administraciones Pública (Unión Europea, Ayuntamientos, Comunidades Autónomas), o en empresas privadas (socios de consultoras, gerentes, directores, empresas propias, técnicos, etc.)

En general es un colectivo bien formado, con masters previos a su ingreso y/o realizados en la Administración (como el DISTIC del INAP y la Universidad Autónoma de Madrid), con idiomas (muchos hablan francés o alemán aparte de inglés), trabajadores (con jornadas que exceden con mucho a su jornada laboral reglada), que participan activamente en el sector, por ejemplo, con publicaciones, participando en congresos, escribiendo blogs (cada vez más dentro del colectivo). Además, poco corporativistas (es muy normal ver en Subdirecciones dirigidas por compañeros del Cuerpo promocionarse a compañeros de otros), buenos trabajadores en equipo, interesados en estrategias de gestión.

Por supuesto, muchas de estas características, son compartidas con los integrantes de otros Cuerpos Superiores de la Administración (y por supuesto por muchos licenciados e ingenieros que trabajan en el sector privado). Todo esto viene a cuento, porque parece que este colectivo, según algunos políticos y consultores, no vale para poder dirigir. Se supone que lo que tienen que hacer los funcionarios es trabajar a la orden de otros que si saben dirigir y que si tienen esa iluminación de la "función directiva". Y nada habría que oponer si esos ungidos también igualmente tienen experiencia directiva de años, carrera, masters, cursos, idiomas y han demostrado igualmente (los funcionarios mediante largos procesos selectivos públicos) que tienen los conocimientos adecuados para trabajar en los puestos que así se decidan.

Por ejemplo, la Unión Europea o la ONU, piden 15 o más años de experiencia profesional para poder ocupar determinados puestos directivos. Todo es discutible: el modelo de carrera profesional, el tipo de oposición que debe hacerse, los méritos que se deben de tener para ocupar determinado puesto, etc. Pero si queremos regular la "función directiva" en las Administraciones Públicas, todos, ciudadanos y funcionarios (o trabajadores públicos que no deja de ser lo mismo en sentido más amplio) deberíamos pedir que se dejaran las condiciones muy claras. Y deberían ser al menos las siguientes:

- reglas del juego iguales para todos y que no cambien a la conveniencia de cada momento. Los políticos, y ejemplos hay muy recientes, consideran que se pueden cambiar las Leyes para favorecer a alguien en concreto. La LOFAGE se cambia sin rubor, por medio del Consejo de Ministros, cada vez que se quiere nombrar a un no funcionario para un puesto de Director General. Y el sentido de la Ley era el contrario: cuando las funciones de la Dirección General lo consideraran adecuado se podría exceptuar, no cuando se quiere nombrar a una persona en concreto.

- máxima transparencia y reglas claras. Explicar porque se hacen las cosas y a quién se nombra. Si se deja claro que para acceder a la "Función Directiva" hay que realizar un curso de 1.000 horas, todos podremos valorar si nos interesa hacerlo o no. O si hay que saber inglés, o haber dirigido al menos un equipo de 100 personas durante 5 años. No sería aceptable que la regulación fuera tan ambigua que todo cabe o tan concreta que por ser de determinado Cuerpo, como algunos pretenden, ya tuvieras dicha función.

- que realmente lo que se regule mejore la situación no sea un retroceso. La AGE tiene muchos problemas, pero también una experiencia de cientos de años y un colectivo humano que en muchos casos es lo mejor que tiene la organización. La legislación debería favorecer el mérito y la capacidad. Si lo que se pretenden es potenciar la discrecionalidad o la discriminación mal vamos. Porque si unimos al hecho de una carrera profesional, si se puede llamar así a lo actual, corta y donde muchos ni siquiera llegan, la discrecionalidad más absoluta, nos podemos encontrar con la quiebra del modelo, que funciona no todo lo bien que algunos quisiéramos, pero funciona.

Finalmente para terminar y enlazando con lo que empezaba, quizás lo que pasa es que se desconoce por parte de la sociedad que hay excelentes profesionales en las Administraciones Públicas, que si saben dirigir, que si saben lo que tienen entre manos y que si saben que problemas tienen. Pero a lo mejor es que nadie les escucha. Y algunos, no están interesados en resolver esos problemas, porque no es fácil, es mucho más sencillo salir en el periódico comentando que se va a hacer tal cosa.

domingo, mayo 06, 2007

La mesa sobre Administración Electrónica de eSeg

Desde la distancia, y no deja de ser curioso tener la vista puesta en Segovia desde Nueva York, he seguido las intervenciones de la mesa de Administración Electrónica en el eSeg, tanto por las presentaciones de los participantes, Alberto, Roc y Carlos, como por los comentarios de terceros como Félix o Nacho Campos. Lo primero felicitarles, porque da gusto presenciar una mesa redonda tan ordenada, con las presentaciones accesibles desde el primer momento, coordinadas en los mensajes, con interés, etc. Y lo segundo, es que todo sigue dando una sensación de déjà vu, como si en esta época de Internet donde se dice que los meses equivalen a años, en el tema de la Administración Electrónica parece justo alrevés, que los años equivalen a meses. Pero como comentaba mi amigo Juan Zafra en un mensaje que me dejaba en el blog, mejor ver el vaso medio lleno que medio vacío. Y seguramente todo las peticiones que se han hecho se conseguirán porque no se pude ir contracorriente y la Administración no tendrá más remedio que adaptarse a la que la sociedad pida. Y me uno a lo que cada uno dice que quiere y le pide a la Administración Electrónica.

jueves, marzo 01, 2007

El avance de la Administración Electrónica y de la Sociedad de la Información

Como hace tiempo que no hago referencia alguna a los blogs que más me gustan, hoy es la oportunidad de hablar de tres de ellos y de los comentarios que han publicado. Y como la blogosfera es endogámica los siempre interesantes compañeros de Administraciones en Red hablan sobre el libro que Roc Fages ha publicado con sus comentarios en Infonomía. Comenta Alorza que el tono de Roc es positivo, pero viendo los avances se ve que la Administración Electrónica viene a lomos de caracol y que es pesimista el resultado, viendo lo poco que se avanza. Y creo, insistiendo en un tema que veo cada vez más claro desde hace algunos años, que la respuesta es fácil de buscar. Lo podemos encontrar en el comentario que publica hoy Carlos Guadian sobre la mesa redonda que se ha celebrado sobre la Sociedad de la Información en Cataluña. Los responsables de estos temas en general no son profesionales, son políticos, que son capaces de decir que lo verde es rojo si deja de gobernar su partido. Los avances de un día son retrocesos al día siguiente que dejan de gobernar y lo que un día era incuestionable al mes siguiente, despues de cambiar el gobierno, se puede replantear. Y con esto no quiero decir que los integrantes de esta mesa en particular sean así, puesto que en la misma hay nombres que han brillado en este ámbito, sí quiero decir, que desgraciadamente a la hora de cubrir estos puestos no se busca al que sabe, sino al afín.

La Administración Electrónica sólo se conseguirá mediante la coordinación y la colaboración, y parece que en el vocabulario político de muchos sólo figuran el salir en la foto y la colaboración se confunde con la firma de un convenio que nadie pretende cumplir. Es posible avanzar pero para eso necesitamos profesionales, políticos serios y sobre todo que los intereses de la ciudadanía sean los que primen. Y por supuesto todos sabemos que existen políticos serios, pero no se si muchos se atreven a poner ejemplos. Y menos en este ámbito. Y sin embargo, si existen excelentes profesionales que llevan trabajando muchos años sobre estos temas. Por ejemplo, ya que he citado Infonomía, se puede hablar de Alfons Cornellá que lleva más de una década publicando sus observaciones sobre la Sociedad de la Información en Internet, desde aquel ya lejano Extranet que se publicaba en la lista de distribución Iwetel de Sarenet. No es fácil encontrar políticos que hayan estado reflexionando sobre el mismo ámbito tanto tiempo, quizás de los pocos que se me pueden ocurrir sea Joan Majó uno de los únicos. Y lo que no pretenderá nadie es que se le respeten sus opiniones a alguien que se le nombra un viernes en el Consejo de Ministros y, el lunes siguiente, ya pontifica sobre temas complicados donde existen profesionales que llevan trabajando muchos años. El respeto se consigue con trabajo, dedicación y profesionalidad.

martes, noviembre 14, 2006

La imagen del funcionariado

Este fin de semana en un periódico de tirada nacional, en una entrevista a Nacho Duato, se le preguntaba si no tenía miedo de convertirse en un funcionario dado que llevaba 12 años en el mismo puesto. No hay día que no ocurra algo así, se asocia la imagen del funcionario con la caverna, con gente gris, con pocas expectativas, con un trabajo monótono y una paga baja y justa. Los medios de comunicación fomentan esa imagen y anteponen la del funcionario con la de la innovación.

Como justamente el pasado 6 de noviembre cumplí otro trienio más en la Administración, y ya van unos cuantos, creo que tengo un argumento solido, mi propia experiencia, para desmentir el estereotipo. Y combatiendo los principales tópicos con los que se alía la imagen del funcionario:

- en primer lugar la grisura del trabajo. Quizás sea cierto para determinados trabajos de la Administración, como determinados puestos de ventanilla. Pero dichos puestos sólo son un porcentaje relativamente bajo del total de la Administración. Igualmente las Cajas de Ahorros y los Bancos tienen puestos parecidos y nadie habla en los mismos términos. Además, no es corriente que una persona que está en un puesto de ventanilla se pase toda la vida en la misma, a no ser que por pereza o mala suerte permanezca allí. Mi paso por la Administración me ha permitido hasta ahora trabajar en proyectos de vanguardia, viajar a decenas de ciudades, conocer gente muy interesante (políticos, actores, catedráticos, empresarios) y además en muchos casos decidir a que proyectos me quería dedicar. Y es enormemente gratificante trabajar en el servicio público cuando realmente consigues, con ayuda de muchos otros funcionarios y de empresas privadas trabajando en el mismo rumbo, mejorar la vida de los ciudadanos. Gracias a mi trabajo de funcionario, por ejemplo, he podido conocer de primera mano la ONU, la OCDE o la UNESCO. Trabajar en proyectos emblemáticos como la digitalización de la Biblioteca Nacional, ayudar al diseño del Portal del Turismo español o participar en maniobras de gestión de crisis de la OTAN. Dudo que muchos trabajos en la empresa privada permitan experiencias tan ricas y diversas.

- en segundo lugar la imagen del funcionario como una persona acomodada que sólo espera que pase un trienio para cobrar algo más y sin inquietud alguna, y que permanece en su puesto de trabajo hasta la jubilación. Es difícil de creer que las personas que ingresan en los Cuerpos Superiores de la Administración, normalmente gente muy preparada, y que suelen tener en el momento de entrar en la Administración menos de treinta años lo que buscan sea acomodarse y un sueldo fijo para toda la vida. Normalmente la trayectoria profesional de esos jóvenes suele ser muy dinámica. Es muy corriente, al menos en la Administración General del Estado, frecuentes cambios de puestos de trabajo, y normalmente de Ministerio. Y esas personas, cuando llegan a Subdirectores lo normal es que hayan estado en varios sitios de la Administración y cuenten con una experiencia muy rica en organismos muy diferentes. Quizás mi caso haya sido extremo, pero he podido trabajar en sitios tan diferentes como el Palacio de la Moncloa, el MAP, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el INEM o la Biblioteca Nacional, sólo por citar algunos. Las funciones han sido muy variadas, y aunque normalmente relacionadas con la tecnología, también he trabajado en gabinetes de comunicación o en la pura gestión.

- el tercero es el poco rendimiento laboral del funcionario y el horario cómodo. Es cierto que existen diferencias radicales entre sitios de la Administración y que muchas personas pueden responder a dicho estereotipo. Pero normalmente el funcionario que ocupa un puesto de responsabilidad en la Administración tiene un horario muy similar al que podría tener en la empresa privada. En la AGE, a pesar del Plan Concilia, al menos en los departamentos de tecnologías, es muy habitual un horario muy superior a 40 horas semanales y con una dedicación muy intensiva. No creo que sea lo mejor pero hoy por hoy es así. Es muy habitual trabajar hasta altas horas de la tarde. En cuanto a la productividad de las personas creo que en general los funcionarios que ingresan en las Administraciones Públicas suelen tener un excelente curriculum académico, y en el caso de determinados Cuerpos como los de tecnología, también laboral. Otra cosa es la dificultad de trabajar en organizaciones burocráticas, cuya finalidad es el servicio público, no el beneficio, y por tanto es muy difícil el retorno de la inversión (ROI). Pero mi percepción es que hay tan buenos profesionales en el sector público como en el privado, al menos en España.

- y finalmente el cuarto tópico es el bajo sueldo. Es quizás el más falso de todos. Sólo es cierto para la alta dirección. Es cierto que un Ministro, Secretario de Estado, etc. están muy mal pagados. Su equivalente, que podría ser el Consejero Delegado de una multinacional, gana muchísimo más dinero. Y así, si vamos bajando en el escalafón, nos encontraremos que el problema es que no hay carrera profesional y por tanto, al llegar al máximo nivel funcionarial, el nivel 30, el funcionario encuentra su techo salarial. No es tan bajo como la gente cree, y casi con total seguridad los funcionarios hasta ese nivel ganan más dinero que sus equivalentes en la privada. El problema es precisamente la alta dirección, un funcionario puede llegar a nivel 30 a los treinta y pocos años y habrá llegado a su techo salarial y ese, es bajo, pero sólo en comparación con lo que podría llegar a ganar en la empresa privada. Pero, es un futurible. En una gran empresa española, pongamos de 3.000 personas, seguramente sólo habrá decenas que ganen más que un Subdirector de la Administración, pero a ese Subdirector le está vedado llegar a tener un sueldo similar al que podría llegar en la privada.

Por supuesto, todo lo anterior está basado en mi propia experiencia personal, y no pueden ser tomadas como verdades absolutas: hay cientos de miles de funcionarios y miles de organizaciones públicas distintas. Pero lo único que quería intentar es luchar contra los estereotipos de los funcionarios, que simplemente no son ciertos en miles de casos tanto en la AGE, como en las Comunidades Autónomas y entes locales. Existen muchos problemas en las Administraciones y tanto en este sitio como en otros se han enumerado frecuentemente (corporativismo, injerencia política excesiva, burocracia muy pesada, falta de flexibilidad, resistencia al cambio, envejecimiento de las plantillas....), pero quizás sea necesario luchar contra la estigmatización social del papel del funcionario y reflexionar sobre su función en unas Administraciones modernas del siglo XXI. También es cierto, que desgraciadamente, no es lo mismo ser funcionario del Grupo A, que del resto de grupos de la Administración o laborales, puesto que aquellos tienen en muchos casos, menos oportunidades profesionales, incluso de movilidad, que los funcionarios de Cuerpos Superiores. Para terminar y como decían los compañeros de Administraciones en Red, lo mejor es estar orgullosos del trabajo realizado, a pesar de las dificultades y de la percepción de la sociedad.

domingo, octubre 22, 2006

Blogs sobre Administración Pública

En los últimos meses se están sucediendo numerosas noticias relacionadas con las Administraciones Públicas y su modernización, y la prueba evidente de ellos, es que cada vez existe más debate en Internet sobre el tema. A los ya clasicos y cada vez más conocidos blogs sobre modernización de las Administraciones Públicas: K-Government y Administraciones en Red, se han unido muchos más blogs que día a día contribuyen al debate en la red. Ya fue exhaustivo con el tema Carlos Guadián hace algún tiempo y por tanto no merece la pena que vuelva a hacer una relación de todos ellos, pero a diario hay muchas entradas en los blogs que merece la pena leer. Pero por citar algunoso pocos, es muy interesante leer Administración y TIC, Voz y Voto o los blogs de Eva Campos, Rafael Beitia o Nacho Campos. Además, hay que recordar que el propio Ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, tiene un blog desde hace algunas semanas.

El tema que me interesa es que hay mucho más debate en estos blogs e ideas nuevas sobre como debe cambiar la Administración que dentro de las propias organizaciones. Y lo curioso es que en muchos casos las ideas vienen de personas que trabajan fuera de las Administraciones Públicas como Carlos Guadián, o en muchos casos, de funcionarios y no de políticos. Por lo que veo, además, el fenomeno va a más. Cada vez existen más blogs sobre el tema y cada vez tienen más repercusión lo comentado, desde el número de personas que acceden a los blogs reseñados, hasta las referencias externas que tienen. Si unimos a esto la cada vez mayor blogosfera política y los blogs que alguna vez tratan temas relacionados tenemos que ser optimista, pues con el debate ganaremos todos.