El avance de la Administración Electrónica y de la Sociedad de la Información
Como hace tiempo que no hago referencia alguna a los blogs que más me gustan, hoy es la oportunidad de hablar de tres de ellos y de los comentarios que han publicado. Y como la blogosfera es endogámica los siempre interesantes compañeros de Administraciones en Red hablan sobre el libro que Roc Fages ha publicado con sus comentarios en Infonomía. Comenta Alorza que el tono de Roc es positivo, pero viendo los avances se ve que la Administración Electrónica viene a lomos de caracol y que es pesimista el resultado, viendo lo poco que se avanza. Y creo, insistiendo en un tema que veo cada vez más claro desde hace algunos años, que la respuesta es fácil de buscar. Lo podemos encontrar en el comentario que publica hoy Carlos Guadian sobre la mesa redonda que se ha celebrado sobre la Sociedad de la Información en Cataluña. Los responsables de estos temas en general no son profesionales, son políticos, que son capaces de decir que lo verde es rojo si deja de gobernar su partido. Los avances de un día son retrocesos al día siguiente que dejan de gobernar y lo que un día era incuestionable al mes siguiente, despues de cambiar el gobierno, se puede replantear. Y con esto no quiero decir que los integrantes de esta mesa en particular sean así, puesto que en la misma hay nombres que han brillado en este ámbito, sí quiero decir, que desgraciadamente a la hora de cubrir estos puestos no se busca al que sabe, sino al afín.
La Administración Electrónica sólo se conseguirá mediante la coordinación y la colaboración, y parece que en el vocabulario político de muchos sólo figuran el salir en la foto y la colaboración se confunde con la firma de un convenio que nadie pretende cumplir. Es posible avanzar pero para eso necesitamos profesionales, políticos serios y sobre todo que los intereses de la ciudadanía sean los que primen. Y por supuesto todos sabemos que existen políticos serios, pero no se si muchos se atreven a poner ejemplos. Y menos en este ámbito. Y sin embargo, si existen excelentes profesionales que llevan trabajando muchos años sobre estos temas. Por ejemplo, ya que he citado Infonomía, se puede hablar de Alfons Cornellá que lleva más de una década publicando sus observaciones sobre la Sociedad de la Información en Internet, desde aquel ya lejano Extranet que se publicaba en la lista de distribución Iwetel de Sarenet. No es fácil encontrar políticos que hayan estado reflexionando sobre el mismo ámbito tanto tiempo, quizás de los pocos que se me pueden ocurrir sea Joan Majó uno de los únicos. Y lo que no pretenderá nadie es que se le respeten sus opiniones a alguien que se le nombra un viernes en el Consejo de Ministros y, el lunes siguiente, ya pontifica sobre temas complicados donde existen profesionales que llevan trabajando muchos años. El respeto se consigue con trabajo, dedicación y profesionalidad.
La Administración Electrónica sólo se conseguirá mediante la coordinación y la colaboración, y parece que en el vocabulario político de muchos sólo figuran el salir en la foto y la colaboración se confunde con la firma de un convenio que nadie pretende cumplir. Es posible avanzar pero para eso necesitamos profesionales, políticos serios y sobre todo que los intereses de la ciudadanía sean los que primen. Y por supuesto todos sabemos que existen políticos serios, pero no se si muchos se atreven a poner ejemplos. Y menos en este ámbito. Y sin embargo, si existen excelentes profesionales que llevan trabajando muchos años sobre estos temas. Por ejemplo, ya que he citado Infonomía, se puede hablar de Alfons Cornellá que lleva más de una década publicando sus observaciones sobre la Sociedad de la Información en Internet, desde aquel ya lejano Extranet que se publicaba en la lista de distribución Iwetel de Sarenet. No es fácil encontrar políticos que hayan estado reflexionando sobre el mismo ámbito tanto tiempo, quizás de los pocos que se me pueden ocurrir sea Joan Majó uno de los únicos. Y lo que no pretenderá nadie es que se le respeten sus opiniones a alguien que se le nombra un viernes en el Consejo de Ministros y, el lunes siguiente, ya pontifica sobre temas complicados donde existen profesionales que llevan trabajando muchos años. El respeto se consigue con trabajo, dedicación y profesionalidad.

