15 años de Wired
La revista Wired cumple 15 años en este año, y aunque es cierto que desde que la compró Conde Nast hace ya diez años, el cambio de rumbo fue notorio, sigue siendo un referente para entender la nueva sociedad en la que vivimos. En el número de junio la revista hace un balance sobre las cosas en que acertaron cuando comenzaron y las que se equivocaron. Entre las que se equivocaron, apoyar el famoso Fin de la Historia del profesor Fukuyama, sin prever el convulso mundo de principios del siglo XXI con una amenaza terrorista constante; predecir la muerte de los medios de comunicación tradicionales, que como se ve se resisten a desaparecer tan rápido e igualmente predecir el fin de la política y de las naciones estado. Ambos conceptos gozan de buena salud.
Entre los temas que acertaron el largo periodo de prosperidad que vive el mundo, a pesar de las crisis, y que Wired insiste durará al menos hasta el año 2020. En segundo lugar el ver Internet como una gran máquina que conecta muchos pequeños nodos, como comentaba Kevin Kelly, y que en el año 2040 superará la capacidad conjunta de inteligencia de toda la humanidad. Y finalmente la forma en que han cambiado las instituciones gracias a Internet, y que como pronosticaba Wired, afectaría prácticamente a todos los aspectos de la sociedad.
Desde mi punto de vista, soy lector de Wired desde septiembre de 1994, y he tenido largos periodos en que prácticamente ni casi la hojeaba, se han equivocado mucho más de lo que han acertado. Y de hecho, los aciertos que reseñan en el número de junio, los narrados, son muy discutibles. Aún así casi siempre merece la pena echarle un vistazo, y su editor actual, Chris Anderson, ha lanzado en los últimos años dos conceptos que han dado mucho de que hablar: la larga cola, y la importancia de la gratuidad. Pero quizás era más divertida la época de los años 94 y 95 donde Nicholas Negroponte, desde la última página de la revista, lanzaba mensajes sobre el inminente cambio de la sociedad debido a las nuevas tecnologías. Evidentemente acertó en mucho, pero también creo unas expectativas que no se han cumplido. Como dijo Castells los cambios son mucho más profundos de lo que podríamos esperar, pero son también mucho más lentos de lo que algunos esperan.
Entre los temas que acertaron el largo periodo de prosperidad que vive el mundo, a pesar de las crisis, y que Wired insiste durará al menos hasta el año 2020. En segundo lugar el ver Internet como una gran máquina que conecta muchos pequeños nodos, como comentaba Kevin Kelly, y que en el año 2040 superará la capacidad conjunta de inteligencia de toda la humanidad. Y finalmente la forma en que han cambiado las instituciones gracias a Internet, y que como pronosticaba Wired, afectaría prácticamente a todos los aspectos de la sociedad.
Desde mi punto de vista, soy lector de Wired desde septiembre de 1994, y he tenido largos periodos en que prácticamente ni casi la hojeaba, se han equivocado mucho más de lo que han acertado. Y de hecho, los aciertos que reseñan en el número de junio, los narrados, son muy discutibles. Aún así casi siempre merece la pena echarle un vistazo, y su editor actual, Chris Anderson, ha lanzado en los últimos años dos conceptos que han dado mucho de que hablar: la larga cola, y la importancia de la gratuidad. Pero quizás era más divertida la época de los años 94 y 95 donde Nicholas Negroponte, desde la última página de la revista, lanzaba mensajes sobre el inminente cambio de la sociedad debido a las nuevas tecnologías. Evidentemente acertó en mucho, pero también creo unas expectativas que no se han cumplido. Como dijo Castells los cambios son mucho más profundos de lo que podríamos esperar, pero son también mucho más lentos de lo que algunos esperan.

