¿Las Intranets tienen futuro?
A mediados de los años noventa comenzaron a popularizarse las Intranet en las empresas, administraciones públicas y organizaciones diversas. Y durante los primeros años de esta década ha continuado su expansión y prácticamente todas las empresas grandes y medianas cuentan con una. Sin embargo, su papel se empieza a difuminar. Las páginas personalizadas están consiguiendo que la división entre internet e intranet desaparezca, y gracias al RSS podemos crearnos páginas a medida.
Mi experiencia personal fue que hasta hace dos o tres años siempre tenía como página de entrada en el navegador en el trabajo, la de la Intranet y, en casa, la clásica de Google. Pero, actualmente con Netvibes, iGoogle y My Yahoo por ejemplo, empieza a ser más útil utilizar las mismas. La página principal que tengo tanto en el trabajo como en casa es la de iGoogle, que permite acceder a la misma información, mezcla de personal y ofrecida por terceros, desde cualquier sitio.
Y parece lo lógico, que cada empleado pueda personalizar su página, escogiendo contenidos de la intranet, de internet o crearlos ex-profeso. Las herramientas profesionales como Sharepoint ya perrmiten hacer algo de esto desde hace años, pero son las aplicaciones cien por cien red (las conocidas como cloud computing) las que nos permiten realizar ésto con más libertad.
Se está hablando mucho últimamente de la muerte del PC, e incluso algunos libros muy recientes, como The Big Switch, de Nicholas Carr, predicen una nueva revolución, similar a la que supuso la popularización de la energía eléctrica, debido precisamente al cloud computing.
Quizás uno de los primeros afectados en esta revolución serán los departamentos de sistemas y sus intentos por controlar a los usuarios. Por ejemplo, poniéndoles como páginas de inicio la de la Intranet de la empresa. En el año 2007 comienza a ser cada vez más complicado. Porque estas páginas personalizadas nos permiten mezclar temas completamente personales, como las fotos de las últimas vacaciones en Flickr, con información útil (el tiempo, el cambio del Euro, las últimas noticias) y con información concerniente a nuestro trabajo (siempre que cumpla determinados requerimientos, que se pueda convertir en un widget, que esté en RSS, o que al menos permita enlazarla mediante una URL).
Y para muchos usuarios comienza a ser más interesante esta información dinámica que la normalmente estática ofrecida por sus intranet. Al menos para tenerla siempre perenne como página de inicio.
No quiero decir con esto que las intranets vayan a desaparecer, pero sí que quizás, en un plazo razonable, ya simplemente sean un repositorio de información, accesible mediante HTTP, el protocolo de Internet, y que sin embargo, la interfaz visual con el usuario sea distinta, y optimizada por él mismo.
Hace tres años, cuando estaba de Subdirector de Tecnologías del Ministerio de Fomento, mi consejo fue que todos los ordenadores del Ministerio tuvieran como página de inicio la Intranet del mismo. Hoy, que estoy en un puesto completamente diferente, quizás mi inclinaría a empezar a permitir al usuario que personalize su página, siempre ofreciédole la máxima ayuda y por supuesto, verificando que puede acceder a lo que necesita.
Mi experiencia personal fue que hasta hace dos o tres años siempre tenía como página de entrada en el navegador en el trabajo, la de la Intranet y, en casa, la clásica de Google. Pero, actualmente con Netvibes, iGoogle y My Yahoo por ejemplo, empieza a ser más útil utilizar las mismas. La página principal que tengo tanto en el trabajo como en casa es la de iGoogle, que permite acceder a la misma información, mezcla de personal y ofrecida por terceros, desde cualquier sitio.
Y parece lo lógico, que cada empleado pueda personalizar su página, escogiendo contenidos de la intranet, de internet o crearlos ex-profeso. Las herramientas profesionales como Sharepoint ya perrmiten hacer algo de esto desde hace años, pero son las aplicaciones cien por cien red (las conocidas como cloud computing) las que nos permiten realizar ésto con más libertad.
Se está hablando mucho últimamente de la muerte del PC, e incluso algunos libros muy recientes, como The Big Switch, de Nicholas Carr, predicen una nueva revolución, similar a la que supuso la popularización de la energía eléctrica, debido precisamente al cloud computing.
Quizás uno de los primeros afectados en esta revolución serán los departamentos de sistemas y sus intentos por controlar a los usuarios. Por ejemplo, poniéndoles como páginas de inicio la de la Intranet de la empresa. En el año 2007 comienza a ser cada vez más complicado. Porque estas páginas personalizadas nos permiten mezclar temas completamente personales, como las fotos de las últimas vacaciones en Flickr, con información útil (el tiempo, el cambio del Euro, las últimas noticias) y con información concerniente a nuestro trabajo (siempre que cumpla determinados requerimientos, que se pueda convertir en un widget, que esté en RSS, o que al menos permita enlazarla mediante una URL).
Y para muchos usuarios comienza a ser más interesante esta información dinámica que la normalmente estática ofrecida por sus intranet. Al menos para tenerla siempre perenne como página de inicio.
No quiero decir con esto que las intranets vayan a desaparecer, pero sí que quizás, en un plazo razonable, ya simplemente sean un repositorio de información, accesible mediante HTTP, el protocolo de Internet, y que sin embargo, la interfaz visual con el usuario sea distinta, y optimizada por él mismo.
Hace tres años, cuando estaba de Subdirector de Tecnologías del Ministerio de Fomento, mi consejo fue que todos los ordenadores del Ministerio tuvieran como página de inicio la Intranet del mismo. Hoy, que estoy en un puesto completamente diferente, quizás mi inclinaría a empezar a permitir al usuario que personalize su página, siempre ofreciédole la máxima ayuda y por supuesto, verificando que puede acceder a lo que necesita.

