Creo que puede ser interesante contar a que se dedica una Subdirección de Tecnología en la Administración General del Estado (AGE) y cuál es el trabajo cotidiano en la misma. Primero contar que la AGE es muy grande y lo que escribo es información basada en la experiencia, pero lo que pretendo es simplemente intentar dar una pincelada de lo que supone trabajar en informática en la Administración, sin ánimo de ser exhaustivo.
Para que no existan malosentendidos, aclarar que todo lo que voy a contar se refiere a licenciados superiores, del Grupo A, en puestos de cierta responsabilidad. Es decir, Jefes de Area, Subdirectores Generales o Adjuntos.
En principio, el horario. Contra lo que gente cree, y el plan Concilia marca, las horas de trabajo en una Subdirección de Informática suelen ser muy largas. Se entra sobre las 9 de la mañana, existe un parón largo para la comida entre 2.30 y 4.30 y luego la hora de salida suele ser alrededor de las 8 o 9 de la tarde, con puntas de trabajo donde se sale más tarde. Los viernes la jornada termina entre 2.30 y 3.
El trabajo cotidiano consiste, según el Ministerio, pero básicamente garantizar que los servicios informáticos básicos funcionan. Normalmente garantizar la conectividad Internet y el correo electrónico a todos los funcionarios que tengan acceso al mismo (normalmente todos, pero depende de la política de cada centro). Además, se debe garantizar que las aplicaciones corporativas funcionen. En algunos centros, como el INEM, Seguridad Social, AEAT, Catastro, etc. estas son tremendamente complicadas y cuentan con millones de líneas de código. Por supuesto ,también desarrollar aplicaciones nuevas, sobre todo las relacionadas con la Administración Electrónica.
Aunque como cuento existen muchas diferencias entre centros, una Subdirección suele contar con un Subdirector, un Adjunto, unos cinco Jefes de Área (igualmente puede haber 3 o 10) y un número de funcionarios en total que pueden ser unos 50 o 60 personas.
Normalmente debido sobre todo a la política restrictiva que aplicó el Partido Popular entre los años 1996 al 2003, en la entrada de nuevos funcionarios, la edad media es alta y puede rondar los 50 años. Una Subdirección clásica puede tener 70 personas, repartidos entre 50 funcionarios y 20 laborales. Entre ellos unos 10 del grupo A, 10 del B y el resto de los grupos C, D y E. Es decir, la mayoría de los puestos son de niveles bajos y con perfiles o muy técnicos (de los Cuerpos de Informática creados en el año 1991) o personal reciclado con bajos conocimientos y normalmente anclados en tecnologías de los años 80. Por supuesto no siempre es así. Lo que si está claro es que en la mayoría de los casos no es culpa suya, puesto que no han tenido carrera profesional alguna y no han sido excesivamente bien tratados. Y muchos de ellos se han acomodado al ver que habia poca opción, por lo que no han dado importancia a su reciclaje profesional.
En las Subdirecciones también suele haber un número alto de personal externo, contratado para tareas concretas por un tiempo determinado. Normalmente trabajando en tareas de desarrollo de aplicaciones de Administración Electrónica o mantenimiento de páginas Web, por ejemplo. Una Subdirección media puede tener fácilmente 20 o 30 personas externas, normalmente licenciados que trabajan para consultoras o empresas de desarrollo.
Si vamos al día a día de un Subdirector, su tiempo se reparte entre despachar con los de arriba (normalmente el Subsecretario o un Director General que controla varias Subdirecciones), despachar con los de abajo (sus Jefes de Area, con la ayuda de su Adjunto que puede encargarse de una área concreta o repartir todas las tareas), recibir comerciales de empresas de informática (labor que puede ser muy útil para estar al día, pero también puede ser la fuente más importante de consumo de tiempo debido a la gran cantidad de empresas existentes), y finalmente intentar gestionar. Al menos una vez al mes se reúne las Comisiones Ministeriales de Administración Electrónica donde se aprueban de manera colegiada los expedientes de adquisición de compras de bienes y servicios informáticos. E igualmente una vez al mes se reúne, y suele asistir el Subdirector, la permanente del Consejo Superior de Administración Electrónica, donde se reúnen todos los Subdirectores de Tecnología de la AGE.
Una Subdirección tipo podría tener una Jefatura de Area de Desarrollo, otra de Sistemas, otra de Explotación (tendiendo a desaparecer debido a la informática actual), otra de Administración Electrónica o desarrollos Web, y finalmente otra de Asuntos Económicos o de gestión.
El presupuesto con el que suele contar una Subdirección es muy variado, dependiendo del tamaño del Ministerio, de lo distribuido que esté, etc. Pero por ejemplo puede ser razonable que cuente con unos 6 millones de Euros en Inversión y unos 2 o 3 en Gastos. Si se tiene en cuenta que tienen que dar servicio a, por ejemplo 9.000 personas, se verá que gran parte del dinero se va en puro mantenimiento (reposición, obsolescencia del equipamiento, ...) y poco a nuevas inversiones. Aunque es cierto que en los últimos años han aparecido partidas nuevas para inversiones.
El problema fundamental es que hay mucho trabajo en el día a día para permitir parar y reflexionar. En definitiva, para innovar. Pero aún así están surgiendo en Ministerios ayuda para conseguir esto: oficinas de proyecto, Jefaturas de Area específicas para innovar, nuevas formas de trabajo.
Existen Subdirecciones muy innovadoras. Proyectos que pueden estar desarrollándose ahora mismo en una Subdirección podrían ser Cuadros de Mando, aplicaciones de Firma Electrónica, Factura Electrónica, web móviles, georeferenciación, etc.. Sin embargo, muchas de ellas carecen de recursos y se limitan, como pueden, a mantener los servicios y aplicaciones funcionando. No se puede hacer más con los medios existentes.
Para coordinar los trabajos normalmente cada Subdirección suele tener una reunión, al menos mensual de los Jefes de Area con el Subdirector para ver los desarrollos en que dirección van.
Por resumir un día cualquiera de un Subdirector podría ser:
9:00 Lectura y contestación de correos electrónicos. Devolución de llamadas pendientes.
10:00 Visita de un comercial. Por ejemplo, sobre un aplicativo para securizar ordenadores
11:00 Reunión con el Jefe de Area de Administración Electrónica y seguimiento de un proyecto (por ejemplo Factura Electrónica)
12:00 Reuníon semanal de seguimiento del proyecto de Georeferenciación
13:30 Atender asunto urgente surgido con Oficialia Mayor
14:00 Devolución de llamadas surgidas durante la mañana
14:20 Conversaciones con los Jefes de Area sobre los temas surgidos por la mañana
14:30 - 16:30 Comida. Normalmente con compañeros.
16:30 Contestación de los correos electrónicos recibidos por la mañana
17:00 Preparación de informes, papeles para la Comisión , etc.
18:00 Ponencia con algún centro directivo para preparar la Comisión Ministerial de AE
19:00 Reunión(informal) con el Subdirector Adjunto para preparar la Comisión
19:30 Reunón (informal) con el Jefe de Area de Sistemas
20:00 Salida
Por supuesto este día es ficticio, pero puede dar idea del trabajo de un Subdirector. Lo normal es que uno reciba al día hasta 5 o 6 llamadas de comerciales, 5 o 6 internas para tratar los más diversos temas o peticiones y otras tantas de compañeros, jefes, etc. Un número muy superior de correos electrónicos se reciben.
Como comentaba el volumen es tal, y los medios reales son tan pocos, que lo normal es que no sea fácil sacar tiempo para innovar, puesto que el día a día consume casi todo el tiempo. Con este esquema de trabajo o parecido, existen compañeros en la AGE que llevan decenas de años. Por supuesto, es posible optimizar el tiempo, por ejemplo, no atendiendo a comerciales, o recibiendo sólo uno a la semana. Pero en ese caso se corre además el riesgo de perder la realidad del mercado, o de aislarse.
El trabajo no creo que difiera mucho del de la empresa privada en cuanto a dedicación, sí en cuanto a medios humanos y visibilidad dentro de la organización (el Subdirector lejos de ser el especialista que ayuda a mejorar el "negocio" es el que repone ordenadores y móviles). Y sobre todo en cuanto a autonomía, es posible hacer lo que se quiera siempre que sea sólo tecnología, si tiene implicaciones organizaciones o procedimentales no será posible. Y normalmente al no asistir el Subdirector de Tecnología a los máximos organos de decisión del Ministerio, el trabajo le llegará desde arriba, sin haber evaluado a priori la dificultad técnica del mismo. Un ejemplo, ¿alguién ha pensado la dificultad técnica que subyace en las ayudas que el actual Gobierno, o anteriores, está pensado en conceder?.
Normalmente, también es muy frecuente que un funcionario que trabaja en tecnología del grupo A, por ejemplo un Subdirector, participe en mesas redondas, imparta algún curso a nuevos funcionarios, y también se forme participando en jornadas de un día, o en seminarios especiales. Todo ello añade una presión adicional al trabajo. Muchas veces se aprovechan las comidas o incluso las cenas para hacer networking profesional o para realizar dicha formación. Es quizás la parte más interesante y divertida de ser Subdirector: la posibilidad de conocer a cientos de personas, tanto del sector como de la propia Administración.
También hay una parte divertida que son las acciones de marketing de las empresas. Normalmente los seminarios desarrollados por las mismas, tienen una parte técnica y una lúdica para intentar atraer la atención sobre los productos. Por ejemplo, si viene el CEO de una multinacional norteamericana la presentación puede ser en el palco del Bernabéu.
En resumen, un trabajo dinámico, divertido, con poca visibilidad y reconocimiento social, con casi nula proyección interna, sin carrera profesional clara, pero con otras recompensas. Sobre todo la automotivación. El problema es que en muchos casos, se está desaprovechando a este perfil de profesionales, porque si se les diera medios y se confiara en ellos, se podría llegar mucho más lejos.