Historia (personal) de la informática (III)
En el año 1992 aprobé las oposiciones al nuevo Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías que acababa de crear el Ministerio de Administraciones Públicas. Después de un largo proceso selectivo, con un buen puesto, elegí como destino la Biblioteca Nacional porque me atraía las posibilidades que ofrecía. Resultó ser un sitio interesente pero muy difícil por muchos motivos que sería largo de analizar. Lo más interesante fue que en febrero de 1994 nos conectamos a Internet a través de la red Iris del Ministerio de Educación.
Internet demostró ser un mundo apasionante. En aquella época, pre WWW, lo más avanzado que existía, aparte del consabido Telnet y FTP, eran herramientas medio gráficas como Gopher o otras de búsqueda como WAIS o Verónica. En Noviembre de 1994 vía Compuserve pude descargarme la versión 0,9 de Netscape y el WWW, que ya había conseguido probar el verano anterior vía Mosaic, nos abrió un nuevo mundo de posibilidades. Los webs más conocidos de aquella época eran los del CERN, donde se había creado el WWW, el de los Stones que estaban experimentando con nuevas tecnologías, el del Louvre y algún museo más como los vaticanos. En España había poca cosa, destacando el Web de la Universidad Jaume I de Castellón que a través de donde.uji.es iba recopilando toda la información de las nuevas webs que se iban creando en España. Por supuesto www.rediris.es era la fuente de información técnica.
En cuanto a la Administración General del Estado iban apareciendo poco a poco nuevas webs, la del MAP, muy sencilla se creó con un proveedor externo y aparecieron otras nuevas como la del CEDEX. En mayo de 1995 en mi propio ordenador del trabajo y con un software para ordenador personal gratuito conseguí crear la web de la Biblioteca Nacional, que la promocioné mediante la lista Iwetel, un clásico de la época, con la dirección IP, fija porque no existían todavía proxies o gateways. Como el inventó funcionó y el coste había sido cero, conseguí ponerla en UNIX en julio de aquel año y difundirla ya con el dominio www.bne.es. Me sorprendió el éxito. Los logs, que entonces analizaba a mano, demostraba que teníamos cientos de conexiones desde cualquier parte del mundo. De hecho apareció la web de la Biblioteca en el semanal del diario El País en otoño de aquel año. Lo mejor es que el coste fue cero, el servidor utilizado el gratuito del CERN, el servidor un Pentium que teníamos medio inactivo y todo se hizo con el edit del MS-DOS en HTML. El acceso al catálogo de la Biblioteca fue mediante Telnet.
Aquel año, en mayo de 1995 se produjo la primera conferencia íntegramente sobre Internet en Madrid, por parte de Howard L. Funk de la Internet Society, en la Casa de América. Puede que fuera el primer acto social de relevancia, aparte de las muy técnicas jornadas anuales de Red Iris donde se hablara de Internet. Anteriormente recuerdo en mayo de 1993 en el Tecnimap de Granada a José Antonio Mañas, catedrático de la Politécnica de Madrid pronosticar que habría 1.000 millones de usuarios de Internet en los años 2000. Acertó, aunque creo que muchos en el auditorio no sabíamos muy bien de que hablaba.
En la comentada lista Iwetel, Alfons Cornellá comenzaba a enviar unos mensajes muy elaborados, a los que llamaba Extranet, que reflexionaban sobre todas las novedades que estaban pasando.
El año 1995 trajo además muchas noticias en relación con la telemática. En abril de aquel año Compuserve permitió acceder a Internet con su cuenta con un simple modem y crear páginas gratuitas para sus usuarios. Aparecieron nuevas redes españolas similares somo Servicom o Sarenet (heredera de Spritel). A final de año Telefónica intentó crear una Internet española, Infovía, que ayudó a popularizar increíblemente el número de proveedores de Internet en España. No estaba muy claro el número de internautas en España, pero quizás fueran unos 200.000.
Era además el año del downsizing, UNIX iba tomando cuerpo en las Administraciones Públicas y en muchos sitios como la Biblioteca Nacional, se sustituyeron los grandes sistemas por miniordenadores departamentales igual de pontentes pero mucho más baratos.
El correo electrónico todavía era una novedad. En la Biblioteca Nacional nos unimos a la pasarela X.400 del MAP que conectaba a varios Ministerios. El uso de la pasarela era limitado y recuerdo meses que un par de compañeros teníamos porcentajes significativos de todos los mensajes enviados desde/hacia los Ministerios (un 5% por ejemplo). Sin embargo, existían correos electrónicos propios, como el MEMO de IBM, con miles de usarios en el Ministerio de Trabajo o en otros, pero normalmente no estaban interconectados con el exterior.
El año 1995 fue además el primero que trajo cierta popularidad de los teléfonos móviles, la nueva Airtel iba a competir con Telefónica, que comercializaba dos tecnologías, Moviline y Movistar. Los analistas pronosticaban un millón de líneas móviles en España para el año 2000. Se quedaron cortos en muchos millones.
En el año 1995 se celebró también el Tecnimap en Palma de Mallorca, donde se celebró una jornada de ASTIC, la nueva Asociación del Cuerpo recién creado. También aparecieron los primeros números de la revista Boletic. Parecían buenos tiempos para la informática en la Administración, había proyectos, dinero y se habían creado algunas Direcciones Generales de Informática.
La palabra clave de la época era cliente-servidor. Se migraban las aplicaciones del mainframe a modernos interfaces cliente-servidor. El sistema operativo Windows comenzaba a desbancar al Ms-dos. Y en la ofimática personal, después de unos años donde había un puñado de aplicaciones de diferentes proveedores, como Wordperfect o Lotus 123, comenzaba a imponerse las aplicaciones Microsoft. Netscape se había hecho con un porcentaje altísimo del mercado y a finales de año Microsoft reaccionó presentando el Internet Explorer.
El año 1996 conseguí una beca para trabajar durante todo el año en la Oficina Comercial de España en Ginebra, en la Embajada ante Naciones Unidas. Gracias a Compuserve puede contactar con Ginebrinos para buscar información sobre la ciudad antes de irme. Además, con ayuda del nodo local de Compuserve, desde el primer día, con el modem de la oficina, tuve conexión a Internet por tan sólo 9,90 dólares mensuales.
Internet demostró ser un mundo apasionante. En aquella época, pre WWW, lo más avanzado que existía, aparte del consabido Telnet y FTP, eran herramientas medio gráficas como Gopher o otras de búsqueda como WAIS o Verónica. En Noviembre de 1994 vía Compuserve pude descargarme la versión 0,9 de Netscape y el WWW, que ya había conseguido probar el verano anterior vía Mosaic, nos abrió un nuevo mundo de posibilidades. Los webs más conocidos de aquella época eran los del CERN, donde se había creado el WWW, el de los Stones que estaban experimentando con nuevas tecnologías, el del Louvre y algún museo más como los vaticanos. En España había poca cosa, destacando el Web de la Universidad Jaume I de Castellón que a través de donde.uji.es iba recopilando toda la información de las nuevas webs que se iban creando en España. Por supuesto www.rediris.es era la fuente de información técnica.
En cuanto a la Administración General del Estado iban apareciendo poco a poco nuevas webs, la del MAP, muy sencilla se creó con un proveedor externo y aparecieron otras nuevas como la del CEDEX. En mayo de 1995 en mi propio ordenador del trabajo y con un software para ordenador personal gratuito conseguí crear la web de la Biblioteca Nacional, que la promocioné mediante la lista Iwetel, un clásico de la época, con la dirección IP, fija porque no existían todavía proxies o gateways. Como el inventó funcionó y el coste había sido cero, conseguí ponerla en UNIX en julio de aquel año y difundirla ya con el dominio www.bne.es. Me sorprendió el éxito. Los logs, que entonces analizaba a mano, demostraba que teníamos cientos de conexiones desde cualquier parte del mundo. De hecho apareció la web de la Biblioteca en el semanal del diario El País en otoño de aquel año. Lo mejor es que el coste fue cero, el servidor utilizado el gratuito del CERN, el servidor un Pentium que teníamos medio inactivo y todo se hizo con el edit del MS-DOS en HTML. El acceso al catálogo de la Biblioteca fue mediante Telnet.
Aquel año, en mayo de 1995 se produjo la primera conferencia íntegramente sobre Internet en Madrid, por parte de Howard L. Funk de la Internet Society, en la Casa de América. Puede que fuera el primer acto social de relevancia, aparte de las muy técnicas jornadas anuales de Red Iris donde se hablara de Internet. Anteriormente recuerdo en mayo de 1993 en el Tecnimap de Granada a José Antonio Mañas, catedrático de la Politécnica de Madrid pronosticar que habría 1.000 millones de usuarios de Internet en los años 2000. Acertó, aunque creo que muchos en el auditorio no sabíamos muy bien de que hablaba.
En la comentada lista Iwetel, Alfons Cornellá comenzaba a enviar unos mensajes muy elaborados, a los que llamaba Extranet, que reflexionaban sobre todas las novedades que estaban pasando.
El año 1995 trajo además muchas noticias en relación con la telemática. En abril de aquel año Compuserve permitió acceder a Internet con su cuenta con un simple modem y crear páginas gratuitas para sus usuarios. Aparecieron nuevas redes españolas similares somo Servicom o Sarenet (heredera de Spritel). A final de año Telefónica intentó crear una Internet española, Infovía, que ayudó a popularizar increíblemente el número de proveedores de Internet en España. No estaba muy claro el número de internautas en España, pero quizás fueran unos 200.000.
Era además el año del downsizing, UNIX iba tomando cuerpo en las Administraciones Públicas y en muchos sitios como la Biblioteca Nacional, se sustituyeron los grandes sistemas por miniordenadores departamentales igual de pontentes pero mucho más baratos.
El correo electrónico todavía era una novedad. En la Biblioteca Nacional nos unimos a la pasarela X.400 del MAP que conectaba a varios Ministerios. El uso de la pasarela era limitado y recuerdo meses que un par de compañeros teníamos porcentajes significativos de todos los mensajes enviados desde/hacia los Ministerios (un 5% por ejemplo). Sin embargo, existían correos electrónicos propios, como el MEMO de IBM, con miles de usarios en el Ministerio de Trabajo o en otros, pero normalmente no estaban interconectados con el exterior.
El año 1995 fue además el primero que trajo cierta popularidad de los teléfonos móviles, la nueva Airtel iba a competir con Telefónica, que comercializaba dos tecnologías, Moviline y Movistar. Los analistas pronosticaban un millón de líneas móviles en España para el año 2000. Se quedaron cortos en muchos millones.
En el año 1995 se celebró también el Tecnimap en Palma de Mallorca, donde se celebró una jornada de ASTIC, la nueva Asociación del Cuerpo recién creado. También aparecieron los primeros números de la revista Boletic. Parecían buenos tiempos para la informática en la Administración, había proyectos, dinero y se habían creado algunas Direcciones Generales de Informática.
La palabra clave de la época era cliente-servidor. Se migraban las aplicaciones del mainframe a modernos interfaces cliente-servidor. El sistema operativo Windows comenzaba a desbancar al Ms-dos. Y en la ofimática personal, después de unos años donde había un puñado de aplicaciones de diferentes proveedores, como Wordperfect o Lotus 123, comenzaba a imponerse las aplicaciones Microsoft. Netscape se había hecho con un porcentaje altísimo del mercado y a finales de año Microsoft reaccionó presentando el Internet Explorer.
El año 1996 conseguí una beca para trabajar durante todo el año en la Oficina Comercial de España en Ginebra, en la Embajada ante Naciones Unidas. Gracias a Compuserve puede contactar con Ginebrinos para buscar información sobre la ciudad antes de irme. Además, con ayuda del nodo local de Compuserve, desde el primer día, con el modem de la oficina, tuve conexión a Internet por tan sólo 9,90 dólares mensuales.

