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martes, abril 22, 2008

Llevate tu hijo al trabajo

El próximo jueves, el cuarto del mes, es en Estados Unidos el día nacional de llevar a tu hijo al trabajo. Curiosa iniciativa que intenta que un día al año los trabajadores puedan llevarse a sus hijos a la oficina para que puedan conocer donde trabajan sus padres o madres. Es una iniciativa minoritaria, pero que cada vez tiene más seguidores. Las empresas organizan jornadas especiales, dan regalos a los niños y les permiten estar con ellos en sus sitios de trabajo.

El web oficial de la iniciativa es http://daughtersandsonstowork.org

Otro reto para el Plan Concilia.

jueves, abril 10, 2008

La modernización por la retórica


Nueva York, originalmente cargada por Rafael Chamorro.

Leyendo el blog de Oscar Cortés sobre los cambios que se esperan en esta legislatura y que el Presidente Zapatero citó ayer en la sesión de investidura, en relación con las Administraciones Públicas, me he acordado del libro Freakonomics. Este libro, uno de los de economía de divulgación más vendido en Estados Unidos, y que aborda muchos temas de manera sorprendente, comenta que lo que mueve el mundo son los incentivos. Si no existe incentivo la persona encargada de realizar algo seguramente no lo hará. Y esta verdad, que el mundo se mueve porque alguien quiere algo: dinero, fama, poder, etc. también mueve lógicamente las Administraciones Públicas.

Y me he acordado de Freakonomics al leer el siempre interesante blog de Cortés porque se anuncian para esta legislatura cambios en varias de las principales leyes que rigen las Administraciones Públicas. El Presidente anunciará el Gobierno el próximo viernes, con lo que previsiblemente se nombrarán algunos de los segundos niveles la semana que viene. Tradicionalmente el Director General de la Función Pública ha sido un miembro del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado y últimamente, desde el año 2004 los Secretarios Generales de Administración Pública también. Y aquí radica el problema: ¿que incentivo tienen dichos altos cargos para cambiar un sistema que hasta ahora les beneficia? Y la respuesta es ninguno. Como cuenta el libro Freakonomics los luchadores de sumo hacen trampas en sus peleas porque eso les beneficia, porque si prolongan la temporada ganan más dinero, y es humano. Como es humano el intentar no perder unos privilegios. Por lo tanto, si ponemos al zorro a guardar el rebaño tendremos un problema. Pues esto es justamente lo que pasa aquí. Lo que conseguiremos sin duda es retórica, es decir, modernización del vocabulario utilizado y poco más: el grupo A es ahora el grupo A1, la productividad será evaluación por desempeño. Pero no conseguiremos el objetivo.

Vamos a la parte política. Obviamente ellos, los políticos, quieren permanecer en el poder el mayor tiempo posible. Muchos de ellos no tienen otro oficio y además, reconozcámoslo, tampoco tienen una formación que pueda interesar demasiado al sector privado, excepto quizás los contactos que puedan hacer a su paso por la política. Por tanto, lo que quieren es tener una gran cantidad de puestos políticos para poder ocuparlos. Y se produce la lucha de fuerzas entre funcionarios y politicos que ya hemos hablado largo y tendido en la blogosfera pública, para ocupar determinados puestos que están en la intersección entre la esfera política y la funcionarial. Lo que suele ocurrir, es que determinados funcionarios, como ya ha comentado Oscar Cortés, se hacen políticos y así obtienen lo mejor de los dos mundos. Y muchas veces grupos enteros de determinado Cuerpo siguen esta corriente, como un númeroso grupo de Abogados del Estado, cercanos al Partido Popular, y otro de Administradores Civiles del Estado, cercanos al PSOE. Aunque por supuesto en ambos cuerpos hay de todo.

Por tanto, los politicos tampoco tienen un incentivo claro para modernizar la Administración, sólo para conseguir que sea lo más discrecional posible y por tanto que la mayoría de los puestos puedan ser cubiertos sin necesidad de ser funcionario. Porque para ser Director General se da la fastidiosa necesidad de tener que tener aprobada una Carrera y aprobar una dura oposición. Y como podemos seguir viendo muchos políticos, incluso los diputados más recientes, consideran que lo de tener carrera no es un requisito importante para ocupar puestos de responsabilidad. Ya llegará. Claro, es mucho más fácil afiliarse a un partido o ser hijo de un ex-ministro (fácil claro si lo eres, sino es mucho más difícil).

Por supuesto, hay funcionarios y politicos, muchos en ambos casos, que tienen un interés real por modernizar la Administración, pero sin incentivo claro, esta "modernización" si se complica, se puede quedar en la retórica, o en lo fácil que todo el mundo va a aplaudir: más vacaciones (Plan Concilia), cambiar el uso del Ilustrisimo, desayunos de media hora (importante logro que logro el Ministro Sevilla) etc.

Por tanto, me temo que la modernización real será en otra legislatura, porque o mucho nos sorprende la política de nombramientos del Presidente, o tendremos más de lo mismo. Si alguien tiene la paciencia de mirar las referencias del Consejo de Ministros las semanas siguientes, comprobará como los terceros cargos de la Administración (Directores Generales) serán en muchos casos los mismos que los de la anterior legislatura y de determinados Cuerpos en una proporción mucho mayor que la que por simple estadística les correspondería. Como los integrantes de esos Cuerpos lo saben, la pregunta es sencilla y fácil de responder: ¿Que incentivo tienen para que la próxima legislatura se queden sin puesto si modernizan y abren realmente la Administración?. Y la respuesta es que ninguno. Por tanto, el Presidente podrá ser una persona bienintencionada, que lo es, pero lo que hay es lo que hay.

lunes, marzo 31, 2008

Bebés en el trabajo: un paso por delante del Plan Concilia

Las noticias relacionadas con Estados Unidos no dejan de sorprenderme. La lectura de los periódicos trae cada día temas de conversación y se aprecia la enorme diversidad y complejidad del país. Estados Unidos es un país de extremos, donde se puede encontrar empresas donde los empleados viven para la misma y otra donde la conciliación de la vida familiar y laboral llega a extremos increíbles. Esta mañana el periódico USA Today publicaba que varias empresas y organizaciones norteamericanas, permiten a los trabajadores llevar a sus bebés con ellos al trabajo, pero para que estén en una guardería, sino para que directamente estén en sus puestos de trabajo. La norma que se está imponiendo en dichas empresas es que los bebés puedan estar con sus padres, normalmente con la madre, hasta que puedan al menos gatear. Y según cuenta el periódico empieza a ser frecuente la asistencia de bebés a reuniones, que no siempre son recibidos con agrado por los compañeros de sus progenitores. El caso es que, por ejemplo, empresas como T3 de Austin, Texas, que se dedica a la publicidad, tiene ahora mismo 40 bebés en sus centros. Otras tienen ya más de 100. Además, las empresas norteamericanas no suelen contar con despachos para sus empleados, sino con cubículos que separan unos de otros por una simple mampara, por lo que los lloros de los niños están garantizados durante la jornada laboral.

¿Se atreverá el Plan Concilia?

martes, febrero 19, 2008

Balance de la legislatura - Administración Pública

A pocos días de las elecciones es interesante intentar realizar un análisis, aunque sea breve, de los cambios que han traido esta legislatura en el funcionamiento interno de las Administraciones Públicas. Es decir, aquellas medidas tomadas, sobre todo por el Ministerio de Administraciones Públicas, en relación con el funcionamiento de lo público.

El balance tiene que ser necesariamente agridulce. Porque realmente ha sido una legislatura donde se han aprobado muchas leyes nuevas y que ha cambiado el marco entero. Se llevaba más de una década intentando aprobar un nuevo Estatuto Básico de la Función Pública y ha sido en esta donde se han conseguido. Igualmente se ha aprobado el Plan Concilia, que ha concedido nuevos derechos importantes a los funcionarios, sobre todo a los de la AGE, como los quince días del permiso por paternidad o el derecho (que no ha sido traducido en una realidad al menos de momento) a salir a las seis de la tarde.

También, se ha aprobado una Ley como la de Agencias que permite un nuevo marco de funcionamiento de muchos organismos públicos y, donde se han transformado ya varias Direcciones Generales en dicho modelo.

Otros temas menores, al menos para el funcionamiento global de la AGE, ha sido el Código del Buén Gobierno o el cambio ligero que se ha experimentado en las oposiciones, sobre todo la de los Cuerpos Superiores.

Se ha además cambiado la tendencia a permitir sólo que un 25% de las jubilaciones fueran cubiertas con puestos de nueva entrada, y este legislatura ha aumentado la oferta pública de empleo hasta niveles nunca vistos en los últimos años.

Todo lo anterior , sin duda se tiene que valorar como positivo, puesto que no se había conseguido una actividad legislativa tan intensa en los últimos tiempos y el MAP era un Ministerio percibido como muy estático por el resto de la Administración y con poca o nula iniciativa.

Dejando aparte además a las actuaciones relacionadas con la Administración Electrónica, que analizaré en otra entrada en el blog posterior, se puede decir que el MAP por primera vez en muchos años ha conseguido cambiar el marco en una legislatura.

Pero, la sensación es agridulce, porque todo lo anterior en general no se ha desarrollado y a pesar de su importancia, al menos de momento no ha cambiado prácticamente nada la manera de funcionar dentro de los Ministerios. No se ha desarrollado el Estatuto de la AGE dentro del paraguas del Básico del Empleado Público; no se ha definido la función Directiva; el plan Concilia no se aplica en muchos centros de la Administración, sobre todo en lo referente a los horarios y las Agencias creadas, como analiza Cortés, no dejan de ser más de lo mismo.

Además, y esto es lo más preocupante, esta ha sido la legislatura donde se ha visto con mucho temor por parte de los funcionarios, que lo que se pretendía era abiertamente aumentar la DISCRECIONALIDAD POLÍTICA en los nombramientos de los directivos hasta límites que rayan en el abuso. Se han exceptuado, burlando a la LOFAGE, más Direcciones Generales para nombrar a políticos en puestos reservados a funcionarios, siendo sobre todo muy insultante para el colectivo de funcionarios del MAP que fuera exceptuada a mitad de la legislatura la propia Dirección General de Modernización Administrativa, simplemente para nombrar a una persona concreta. Legislar a medida de una persona es algo que un Gobierno serio no puede permitirse y las dos últimas legislaturas (la última del PP) y esta del PSOE lo han hecho para permitir estos cambios de la LOFAGE.

Las entidades públicas empresariales han seguido proliferando y como en el caso del PP el partidismo y el amiguismo han continuado estando a la orden del día en muchos nombramientos efectuados. Creando empresas que no funcionan con mentalidad de mercado y donde es fácil encontrar hermanos, hijos, cuñados, sobrinos o simples amigos de antigüos (del PP) o actuales (del PSOE) cargos públicos.

Para ser claros y ejemplificar esta legislatura ha traido muchas novedades, ha abierto muchas posibilidades, muchas de ellas extraordinariamente positivas, pero de aplicación directa se puede decir que tenemos dos moscosos más aquellos que llevamos ya más de 18 años en la Administración, mejores condiciones con determinadas normas del Plan Concilia y el convencimiento de que gane quién gane la DISCRECIONALIDAD POLÍTICA en el nombramiento de puestos directivos es lo que está de moda.

Si unimos a esto, la constatación de que con el PSOE determinados Cuerpos de funcionarios parecen copar los puestos directivos y con el PP otros Cuerpos distintos, se puede afirmar, sin pesimismos, pero con realismo, que sin afiliarse a un Partido Politico y sin pertenecer a estos Cuerpos la carrera profesional en la Administración es breve, muy breve.

Lo que no quiere decir que no debamos intentar cambiar este hecho para que el modelo sea más justo y sobre todo para que funcione mejor. Y afortunadamente excepciones hay en todos sitios y en todas las reglas. Y las cosas pueden y deben cambiar.

miércoles, noviembre 08, 2006

Valeria

Aunque este es un blog sobre Administración Electrónica y no suelo hablar de temas personales, creo que hoy merece la pena hacer una excepción. El pasado 25 de octubre nació en una clínica privada mi primera hija, Valeria. Por complicaciones en el parto, fue una cesarea de urgencia, tuvo que ser trasladada a las pocas horas de nacer a un hospital público donde ha permanecido hasta hoy. Ha estado casi dos semanas en la UCI, y la primera semana con respiración asistida. Afortunadamente todo ha quedado en un gran susto y ya está en casa con nosotros y se encuentra perfectamente.

La primera reflexión que me gustaría hacer es el excelente nivel de la sanidad pública española. La Unidad de Neonatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, donde ha estado ingresada Valeria, creo que es un ejemplo de buen hacer y de profesionalidad. El trato humano por parte de los profesionales que allí trabajan ha hecho que la estancia de Valeria en el hospital haya sido mucho más fácil para nosotros. Se veía, o a menos eso nos ha parecido, un equipo cohesionado, bien organizado y absolutamente profesional. Imagino que el sistema sanitario público tiene problemas y sin duda será muy mejorable, pero al menos mi experiencia ha sido excelente. Y, por el contrario, he podido comprobar como la sanidad privada, al menos como digo en este caso, carece de los medios de la sanidad pública.

La segunda reflexión, es la buena idea que ha sido la puesta en marcha del Plan Concilia en la Administración General del Estado. Desde enero de este año los funcionarios contamos con diez días naturales de permiso de paternidad y sin duda es un gran acierto. En este caso concreto porque, sin estos días, la niña tendría que haber estado sin ningún miembro de su familia en el hospital, puesto que en la UCI sólo pueden estar los padres y, mi mujer se encontraba en la clínica privada. Pero en otros casos más normales, afortunadamente casi todos, porque es humano poder estar algunos días con tu nuevo hijo y porque hace falta tiempo para poder realizar las gestiones que conlleva el nacimiento de un nuevo ciudadano.

Y en este caso, el de las gestiones, es donde tenemos todavía mucho que mejorar. Inscribir a Valeria en el Registro Civil ha sido relativamente fácil, al hacerlo en un Ayuntamiento pequeño, como es el de Pozuelo de Alarcón, pero aún así he tenido que realizar dos visitas al centro donde se hacía la gestión. Con la Seguridad Social pasó lo mismo. El trato fue correcto y la tramitación poco engorrosa, pero tuve igualmente que ir dos veces al INSS y rellenar varios papeles. La inscripción a la Sanidad Pública también es un proceso sin demasiadas complicaciones, pero igualmente conlleva un viaje al centro sanitario. En fin, hacer estas gestiones ha sido sencillo, y mejor al hacerlo en un pueblo como Pozuelo de Alarcón sin demasiados habitantes, pero han sido necesarias tres mañanas para culminarlos todos. En circunstancias difíciles como las del nacimiento de la niña, se hace francamente muy cuesta arriba el poder hacer todos ellos. Sin el Plan Concilia hubiera sido decididamente mucho más difícil.

Y por finalizar esta entrada tan personal, sólo comentar que a partir de ahora, intentaré volver a comentar temas de Administración Electrónica en el blog y disfrutar del nuevo miembro de la familia.

lunes, octubre 09, 2006

Teletrabajo en las Administraciones Públicas

El Ministerio de Administraciones Públicas ha publicado una guía, que ha remitido a los diversos departamento ministeriales, para poner en marcha experiencias de teletrabajo. El objetivo, dentro de la línea que ya anunció el Plan Concilia, es encomiable y responde mucho más a los nuevos tiempos y las formas de trabajar del siglo XXI. Todos los puestos de trabajo será posibles realizarlos por medio del teletrabajo, excepto aquellos de cara al público o que requieran de mucha interactuación personal. Por ejemplo, quedan excluidos los Subdirectores.

El MAP va por el buen camino a la hora de iniciar estas experiencias, de difícil cumplimiento en la AGE, debido a las dificultades de cambio de la forma de trabajar clasica. El horario normal de las personas con jornada de mañana y tarde es de 9 a 2.30 y de 4.30 a 7, y el Plan Concilia de momento no está consiguiendo cumplirse como se debiera. En la misma línea, cambiar la mentalidad para que parte del trabajo pueda realizarse desde el domicilio no es fácil. Hace falta cambiar las formas de evaluar el trabajo e incluso el concepto que se tiene del mismo. Además, esta la imagen social del funcionariado que no es buena y por tanto, la sociedad no tiende a ver con buenos ojos cualquier iniciativa que intente mejorar las condiciones de vida de los mismos. Afortunadamente la realidad de la Administración no es tan mala como los chistes de Forges muestran, por poner el paradigma de la imagen que se tiene del funcionariado, pero falta mucho por mejorar y cambiar. Y el teletrabajo, si se implanta de manera gradual y seria, puede ser un acicate para modernizar la administración y la imagen que se tiene de ella.

Y los medios de comunicación tienen un papel muy importante en este ámbito. Es curioso el poco esfuerzo que se hace para entener un mundo, en donde trabajan más de dos millones de españoles. Cuando se aprobó el Plan Concilia, todos los periódicos publicaron, sin la mayor comprobación, que los funcionarios saldrían a la seis de la tarde como máximo. Ninguno, al menos de los que ví que recogían la noticia, comentaron que la mayoría de los funcionarios no pueden salir a las seis, porque no tienen jornada de tarde. De manera sistemática, se confunde en los medios de comunicación el nivel político con el funcionarial, se llama funcionario a quién no lo es, se llama Subsecretarios a los Subdirectores, etc. o se menosprecia el papel de los funcionarios públicos. Hay que recordar, que muchos Ministros, Presidentes de Bancos, de grandes multinacionales o personalidades públicas han sido funcionarios, y de hecho lo son, sólo que en excedencia. El funcionario evidentemente no tiene buena imagen, pero estamos en el año 2006 y la percepción que de los servicios públicos y de los profesionales al servicio de las Administraciones Públicas tiene la sociedad, no corresponde con la realidad. Todo es mejorable, y también por supuesto, la información que los medios de comunicación publican sobre lo público y sus trabajadores. En cualquier caso, creo que el teletrabajo, como decía, puede ser una buena idea y una excelente noticia. Y no está de más recordar, el Funcionario y orgulloso de serlo, que los compañeros de Administraciones en Red publicaron hace ya algún tiempo.