Uno de los temas de moda en las organizaciones es como retener el talento. Entre los elementos más caros en cualquier empresa u organismo público destacan las personas. Y por tanto, existe una lógica preocupación en evitar su marcha y sobre todo, en si esta se produce, que el conocimiento que aportaban a la organización, al menos no se pierda del todo. Las empresas que mejor funcionan tienen motivadas a sus trabajadores y consiguen que se sientan felices de trabajar en dichas compañías. La motivación puede venir de diferentes maneras, una puede ser el tener un sueldo competitivo, pero también el trabajar en una empresa innovadora, como puede ser por ejemplo Google en este momento.
Por supuesto, las organizaciones hacen lo posible por tener a sus trabajadores contentos, y crear un ambiente de armonía, porque así garantizan que todo funcione mejor. Y sobre todo en aquellas áreas que en algún momento sean estratégicas, evidentemente se hace lo necesario para retener y mimar a aquellas personas que se consideren importantes para conseguir los objetivos marcados.
Todo esto viene a colación porque cada año la Administración General del Estado organiza oposiciones para atraer a los mejores especialistas en telecomunicaciones y tecnologías de la información. Después de un duro proceso selectivo, consistente en cuatro exámenes, todos escritos y orales, donde tienen que demostrar un absoluto dominio del campo TIC, de la actualidad y un nivel alto de inglés; tienen que aprobar un curso selectivo y completado con un mes de prácticas en algún organismo de la Administración son nombrados funcionarios. Posteriormente durante años los funcionarios dirigen proyectos en diversos organismos de la AGE y lo normal es que a los diez años de su ingreso hayan pasado por varios puestos de la Administración y que tengan una excelente experiencia en la gestión de proyectos públicos. Lo habitual es que los funcionarios que ingresan en la AGE en el Cuerpo Superior de tecnología tengan ya más de 30 años y una experiencia de varios años (normalmente una media de 7 en la empresa privada).
Es decir, la AGE cuenta al cabo de unos años con un colectivo excelentemente formado, con experiencia público-privada en la dirección de proyectos de tecnología y con habilidades directivas. En este momento los funcionarios que han ingresado por este sistema desde el año 1992 han sido unos 400.
Pues lo más curioso es que este colectivo muchos de ellos llegan a su máximo nivel funcionarial al cabo de unos años, y dada la ausencia de oportunidades de promoción en la AGE vuelven a la empresa privada, o perdida la ilusión se acomodan en puestos donde no llegan a alcanzar su máximo potencial. Para los puestos de Director General en tecnología se elige a personas ajenas a la Administración, que por supuesto necesitan un tiempo largo de adaptación para comprender las peculiaridades de la misma y que además no conocen al resto de los compañeros con los que tienen que trabajar.
El resultado es que la AGE gasta mucho dinero en captar, formar y preparar a un buen número de personas muy capaces y cuando alcanzan su madurez profesional los deja escapar a la empresa privada y mientras tanto, nombra Directores Generales que tienen una enorme dificultad en adaptarse a la forma de trabajar en la Administración, con lo que su permanencia media en el cargo suele ser menor de un año.
Hoy se ha anunciado un nuevo Director General de RED.ES, el cuarto desde el año 2004, y recordemos que en los últimos cinco años ha habido 5 Directores Generales de Sociedad de la Información y 5 Directores Generales de Modernización. Creo que sería bueno reflexionar sobre el tema.