El adios de Bill Gates
Esta semana ha sido la última en que Bill Gates ha estado oficialmente como Presidente no ejecutivo de Microsoft. A partir de la siguiente sus cometidos se centrarán únicamente en su Fundación y en labores benéficas. De entre los artículos más interesantes que se han escrito sobre su marcha destacan los dos que le dedica la revista The Economist, uno sobre su trayectoria y sus logros, The meaning of Bill Gates; el otro sobre el futuro de su compañía, Microsoft, despues de su marcha, After Bill.
Sobre él, The Economist destaca que su principal valor fue apostar por una visión, un ordenador en cada mesa de trabajo o en cada hogar, y por independizar el software del hardware, creando una industria que antes no existía. Pero, también señala el semanario las dificultades que ha tenido él mismo y su compañía en el pasado reciente, con el relativo fracaso de Vista y la falta de adaptación a la Web 2.0. El segundo artículo comenta los problemas de Microsoft, con una capitalización bursátil estancada, y con un misión poco clara, ya no es uno sino 35 los retos que se señalan desde el propio Microsoft. Una compañía que ha dejado de ser cool, de atraer el talento, porque los jovenes ingenieros prefieren trabajar para competidores como Google o Facebook, según The Economist, pero que no ha dejado de crecer, con más de 90.000 empleados y unos beneficios todavía espectaculares.
Mi punto de vista es que Microsoft sigue siendo una gran compañía, con un problema de imagen sin duda, y que tiene que reinventarse. Todo es posible, IBM lo hizo y consiguió convertirse en una compañía de servicios, muchas otras fracasaron. Quizás Microsoft también lo consiga. El tiempo lo dirá. Lo indudable es que Bill Gates ha sido una persona de suerte en su trayectoria y ha conseguido crear un auténtico imperio tecnológico que hoy por hoy opera en multitud de frentes, en algunos con éxito como los videojuegos, y en otros campos con mucho menos, como los reproductores MP3. Y desde luego el mundo le debe mucho a Fundación, como también a los fondos que ha aportado para la misma su amigo Warren Buffet.
Sobre él, The Economist destaca que su principal valor fue apostar por una visión, un ordenador en cada mesa de trabajo o en cada hogar, y por independizar el software del hardware, creando una industria que antes no existía. Pero, también señala el semanario las dificultades que ha tenido él mismo y su compañía en el pasado reciente, con el relativo fracaso de Vista y la falta de adaptación a la Web 2.0. El segundo artículo comenta los problemas de Microsoft, con una capitalización bursátil estancada, y con un misión poco clara, ya no es uno sino 35 los retos que se señalan desde el propio Microsoft. Una compañía que ha dejado de ser cool, de atraer el talento, porque los jovenes ingenieros prefieren trabajar para competidores como Google o Facebook, según The Economist, pero que no ha dejado de crecer, con más de 90.000 empleados y unos beneficios todavía espectaculares.
Mi punto de vista es que Microsoft sigue siendo una gran compañía, con un problema de imagen sin duda, y que tiene que reinventarse. Todo es posible, IBM lo hizo y consiguió convertirse en una compañía de servicios, muchas otras fracasaron. Quizás Microsoft también lo consiga. El tiempo lo dirá. Lo indudable es que Bill Gates ha sido una persona de suerte en su trayectoria y ha conseguido crear un auténtico imperio tecnológico que hoy por hoy opera en multitud de frentes, en algunos con éxito como los videojuegos, y en otros campos con mucho menos, como los reproductores MP3. Y desde luego el mundo le debe mucho a Fundación, como también a los fondos que ha aportado para la misma su amigo Warren Buffet.

