Mezcla de lo profesional y de lo personal en las redes sociales
El periódico USA Today publicaba ayer un artículo, Social, work lives collide on networking websites, sobre el problema que supone dar demasiada información sobre uno mismo en las redes sociales. En el artículo una mujer norteamericana comenta como en Facebook ella mantenía contactos personales y profesionales, y al casarse con otra mujer, cambió su status en dicha red social al de casada y colgó fotos del enlace. Muchos amigos y familiares la felicitaron, pero se encontró también un mensaje de una persona, contacto profesional, que simplemente le decía, sin felicitarla, "bonitas fotos", lo que interpretó como que le podría haber molestado que fuera lesbiana.
Aparte de la historia, lo cierto es que en las redes sociales tenemos contactos personales, profesionales y algunos que ni siquiera recordamos bien quiénes son, dada la facilidad de "hacer amigos" en dichas redes. Y en el caso de Facebook nos enteramos del mínimo cambio en la telaraña social que cada uno teje: que hace, que no hace, como se encuentra. Lo que puede ser divertido, se puede convertir en un handicap en determinados ambientes. Puesto que podemos saber, bien es cierto que porque el propio usuario se ha encargado de que esto sea así, la orientación sexual, la política, quienes son tus amigos, que causas defiendes, etc.. Nada malo en un mundo perfecto, pero puede ser peligroso en el real. Otro artículo en el USA Today hace unos meses comentaba que se consideraba de mala educación dar por sabido, cuando se conoce personalmente a alguién, lo que se sabe de él gracias a la red.
Y esto cada vez es más real con gente sobreexpuesta a la red, que mantienen blogs, perfiles en Linkedin, en Facebook, que utilizan exhaustivamente el Twitter. Recuerdo una vez que hablando con uno de los bloggers más conocidos de España todo lo que contaba, fue una conversación breve afortunadamente, ya lo conocía porque lo había leido en su blog. Francamente, es raro que sepas todas las historias que te cuenta alguien a quién apenas conoces, excepto porque le lees. Extraño mundo en el que empezamos a vivir.
También es cierto que la "amistad virtual" es perfectamente posible. En la "blogosfera pública" tenemos un ambiente francamente amigable y de colaboración, y muchos de nosotros no hemos coincidido nunca en persona y, sin embargo, con otros miembros de la misma, que nos conocemos hace años, muchas veces por razones profesionales, o simplemente como es mi caso por vivir en otro país temporalmente, tienes más contacto virtual que real. Lo que si es cierto, es que a pesar de esto, nada mejor para estrechar lazos de amistad que las reuniones reales con cervezas y comida de por medio, como los beer&blogs o simplemente los cogresos ya sean tipo Tecnimap o más cercanos y humanos como el eFindex.
Aparte de la historia, lo cierto es que en las redes sociales tenemos contactos personales, profesionales y algunos que ni siquiera recordamos bien quiénes son, dada la facilidad de "hacer amigos" en dichas redes. Y en el caso de Facebook nos enteramos del mínimo cambio en la telaraña social que cada uno teje: que hace, que no hace, como se encuentra. Lo que puede ser divertido, se puede convertir en un handicap en determinados ambientes. Puesto que podemos saber, bien es cierto que porque el propio usuario se ha encargado de que esto sea así, la orientación sexual, la política, quienes son tus amigos, que causas defiendes, etc.. Nada malo en un mundo perfecto, pero puede ser peligroso en el real. Otro artículo en el USA Today hace unos meses comentaba que se consideraba de mala educación dar por sabido, cuando se conoce personalmente a alguién, lo que se sabe de él gracias a la red.
Y esto cada vez es más real con gente sobreexpuesta a la red, que mantienen blogs, perfiles en Linkedin, en Facebook, que utilizan exhaustivamente el Twitter. Recuerdo una vez que hablando con uno de los bloggers más conocidos de España todo lo que contaba, fue una conversación breve afortunadamente, ya lo conocía porque lo había leido en su blog. Francamente, es raro que sepas todas las historias que te cuenta alguien a quién apenas conoces, excepto porque le lees. Extraño mundo en el que empezamos a vivir.
También es cierto que la "amistad virtual" es perfectamente posible. En la "blogosfera pública" tenemos un ambiente francamente amigable y de colaboración, y muchos de nosotros no hemos coincidido nunca en persona y, sin embargo, con otros miembros de la misma, que nos conocemos hace años, muchas veces por razones profesionales, o simplemente como es mi caso por vivir en otro país temporalmente, tienes más contacto virtual que real. Lo que si es cierto, es que a pesar de esto, nada mejor para estrechar lazos de amistad que las reuniones reales con cervezas y comida de por medio, como los beer&blogs o simplemente los cogresos ya sean tipo Tecnimap o más cercanos y humanos como el eFindex.

