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miércoles, julio 16, 2008

El día de la marmota

Como en la película del año 1993, El Día de la Marmota, donde el protagonista Bill Murray, estaba condenado a repetir el mismo día sucesivamente, la Administración se empeña en repetir una y otra vez los mismos acontecimientos (ya ocurrió en el año 2002, y en el 2004) y nuevamente, hoy en el BOE, vuelve a justificar que un Director General no sea funcionario, dado que el Ejecutivo es incapaz de encontrar un sólo funcionario (y ya es mala suerte porque según Ansón somos 2 millones y medio) que tenga estas habilidades:

"El ejercicio de las competencias del Departamento en materia de Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información está marcado por la necesidad de adaptar sus actuales funciones y estructura a un sector enormemente dinámico y que es a su vez pieza clave en la modernización de la economía. Es por ello que en este ámbito y a los efectos del artículo 18.2 de la Ley 6/1997, de 14 de abril, de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado, resulta aconsejable exceptuar la condición de que el titular de la Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información tenga que ostentar, necesariamente, la condición de funcionario de carrera. En este sentido, las funciones que debe desarrollar en particular esa Dirección General hacen necesaria la búsqueda de métodos de colaboración y coparticipación entre entidades públicas y privadas con el objetivo de consolidar la construcción de una Sociedad en Red, la orientación de las iniciativas públicas y privadas hacia la plena implantación de la Sociedad de la Información, además de la puesta en práctica de fórmulas de conciliaciónde los intereses diversos entre los agentes de distinta naturaleza del sector, lo que hace imprescindible el conocimiento de la experiencia empresarial en el cambiante mercado tecnológico y de los grandes productores de tecnología y contenidos."

jueves, mayo 08, 2008

Can-do people

Esta mañana al venir al trabajo he visto que estaban rodando una película entre Lexington y la Tercera Avenida. Es muy corriente ver equipos de rodaje en Manhattan, ya que en muchas películas la ciudad es parte de la acción. Lo que me ha llamado la atención es que uno de los camiones que participaban en el rodaje pertenecía a una empresa cuyo lema era "the can-do people". Es decir, "la gente que lo puede hacer". La actitud justo contraria de la que encuentras normalmente en la Administración.

Me he encontrado en muchos sitios de la Administración que al pretender hacer algo que parecía absolutamente normal y que se había hecho con éxito años antes en muchos otros lugares, catalogaran al que lo propone como un visionario loco peligroso o alguien adelantado a su tiempo. He escuchado frases del tipo "si eso se pudiera hacer" o tambien fatalistas del tipo "ya lo intentamos pero fue imposible". La Administración es la tierra de los can't-do people. Las trabas aparecen por todas partes: resistencia al cambio, jefes asustados de hacer algo, barreras inesperadas, roces con otros departamentos, incompetencia, recelos, falta de formación, equipos desilusionados, agravios comparativos.

Es difícil plantear una idea y que todo el mundo se sume con entusiasmo. Nos haría falta contratar más can-do people, pero muchos de los que llegan se suman a los inmovilistas. Los únicos cambios que se aplauden con entusiasmo son los llamados a afianzar derechos y a intentar reducir cuotas de poder, no vaya a colarse alguien que no sea del club.

La Administración es también la tierra de la apariencia y del eslogan político. Si un alto cargo dice una disparate, no se puede contradecir. No se hará pero se aparentará que se ha hecho. Lo importante no es hacerlo sino que los periódicos digan que se ha hecho.

martes, noviembre 20, 2007

La barrera entre el Gobierno y la Administración

En el acalorado debate, al menos se ven ideas, sobre la función directiva y quién debe ocupar cada puesto (políticos o funcionarios) en la Adminisración Pública, lo lógico es recurrir a lo que ya se ha escrito sobre el tema. La OCDE, cuyos estudios siempre son muy recomendables, tiene desde hace años un interés muy alto por los estudios sobre Administraciones Públicas. Entre ellos, ha publicado este año uno, precisamente sobre el tema que nos ocupa, las intersección entre lo político y lo meramente administrativo. El estudio, Study on the Political Involvement in Senior Staffing and on the Delineation of Responsabilities Between Ministers and Senior Civil Servants, intenta profundizar en el caso de varios países comparándolos. En las tablas veremos que la Administración más politizada, entre los países estudiados, es la Norteamericana, y la menos la Danesa. No me he leído el estudio completo, pero si lo he hojeado y creo que aporta mucha luz sobre el particular. Viendo el texto surgen dos reflexiones inmediatamente: que la excesiva injerencia es un mal común a la mayoría de las Administraciones Públicas y que hay muchas maneras diferentes de abordar el problema.

jueves, noviembre 15, 2007

Tópicos y prejuicios sobre la Administración Pública

Me ha parecida curiosa la iniciativa lanzada por Própolis de las 1001 mejores ideas para mejorar la Administración Pública. No estoy tan de acuerdo con el sistema de votación, porque la democracia puede ser muy buena para elegir personas o para votar en referendum una idea concreta sobre la que se pueda debatir durante meses; pero no lo veo muy adecuado para poder votar rapidamente cientos de ideas sin estudiarlas muy a fondo. Pero, en cualquier caso, bienvenida sea la iniciativa, porque seguro que traera a la luz ideas muy interesantes y sobre todo la posibilidad de debatirlas.

Pero, aunque acaba de presentarse, ya se ve que los tópicos y prejuicios vuelven a salir, como la idea de que ser funcionario no debe ser para toda la vida. Primero aclarar que el funcionario para toda la vida ya prácticamente no existe. De todos los trabajadores públicos sólo un porcentaje escaso tienen el estatuto de funcionario y un porcentaje significativo de ellos alternan etapas en la empresa privada con la Administración Pública. En cualquier caso si queremos luchar contra la temporalidad en el trabajo deberíamos convenir entre todos que tanto los trabajadores públicos como los de la empresa privada deberían tener contratos indefinidos. Y puesto que ahora no hay indemnización para dejar de ser funcionario, sería algo injusto que el trabajo no estuviera garantizado hasta la jubilación.

La idea de que a los funcionarios nos pagan nuestro sueldo el resto de los trabajadores del sector privado, que se escucha repetidamente, es absolutamente falaz, porque nosotros obviamente también pagamos nuestros impuestos y por tanto nuestro sueldos nos lo pagan los presupuestos generales del estado, como las autopistas o las estaciones del AVE.

Pero además si los funcionarios no fueran para toda la vida, cosa que podría implantarse siempre que se negociara con los existentes y se les ofreciera unas condiciones dignas de salida de la Administración si es lo que se pretendiera, debería instalarse un modelo de trabajador público que garantizara la continuidad entre cambios políticos y sobre todo que fuera OBJETIVO y no beneficiara en cada turno político a los suyos.

La idea del funcionario como alguien incapaz, vago, obsoleto y demás imagineria colectiva, no es real. Muchos Consejeros Delegados, Directores Generales, Secretarios Generales de las grandes empresas del país son funcionarios de carrera. Por citar unas pocas empresas Zara, Banesto, el Barclays, ONO, etc. cuentan entre sus directivos de mayor nivel a Abogados del Estado, Técnicos Comerciales, Administradores Civiles del Estado, funcionarios del Cuerpo Superior de Sistemas, etc.

Los trabajadores públicos suelen estar bien preparados, por supuesto son usuarios avanzados de informática, trabajan en equipo, etc. Hay muchas diferencias entre Administraciones, obviamente, sobre todo entre grandes y pequeñas. Y por supuesto hay muchas formas de entrar en la Administración y diversas exigencias. Pero, los que conozco de primera mano, los funcionarios de Cuerpos Superiores de la AGE suelen ser personas bien preparadas, con buenos curriculos académicos, hablan idiomas, por supuesto saben manejar un ordenador, etc y su formación y capacidad nada tiene que envidiar a la de los profesionales de la empresa privada.

Esto no quiere decir que no haya problemas en la AGE. Los hay y muchos: corporativismo, politización, burocracia excesiva, lentitud, etc. Pero muchos de ellos no tienen raíz en la baja formación del funcionario público ni en que éste lo sea para toda la vida. Los problemas son complejos y tiene soluciones igualmente complicadas.

Lo demuestra la blogosfera pública. Hay mucha actividad y bullen las ideas, pero muchas veces no es fácil que lo que proponen/proponemos se ponga en marcha. Ni siquiera llegar a un acuerdo o culminar lo que se pretente. Pero, al menos es una demostración palpable de que hay tanto personas externas interesadas en la modernización de las Administraciones, como igualmente trabajadores públicos preocupados por tener instituciones mejores, más cercanas al ciudadano y que funcionen. Y al menos, están/estamos tan preocupados por eso como por tener las mejores condiciones laborales posibles; como imagino que lo están el resto de los trabajadores del sector privado.

Lo que pasa es que es muy fácil elevar la anecdota a categoría. Yo también conozco funcionarios, y algunos de altísimo nivel, que no han trabajado en su vida. Pero también conozco peronas que trabajan, es un decir, en el sector privado, que por múltiples razones hace años que siguen cobrando y han dejado de tener un trabajo de primera línea. Y también muchos jubilados y parados que pagamos entre todos. Pero tanto ellos, como los funcionarios tienen derecho a ese sueldo.

Resumiendo ,bienvenida la iniciativa que Propolis y Carlos Guadián han puesto en marcha, pero seamos sensatos, porque una idea falaz se vote por cientos de personas no dejará de ser un prejuicio. Otra cosa, es reconocer que esos cientos de personas tienen derecho a opinar lo que quieran e incluso que si el parlamento lo propone y allí se vota, por supuesto que se podría cambiar el ordenamiento vigente.

domingo, octubre 14, 2007

Ensalada de cifras, asesores y funcionarios

Hace poco leí, siento no recordar donde, que los medios de comunicación siempre publican información correcta, excepto cuando conocemos sobre lo que están hablando. Este hecho, que tengo comprobado, puesto que la información que publica la prensa generalista, por ejemplo, sobre temas como tecnología, suele contener muchos errores. Se puede comprobar en el excelente blog Malaprensa, que lleva varios años luchando contra este mal del periodismo que es la falta de rigor.

Pero, donde casi siempre los medios de comunicación publican información que no tiene sentido, y que se nota que no entienden en absoluto es sobre la Administración Pública. Este domingo El Mundo volvía a la carga, en Editorial y en un largo artículo empezando en la portada, sobre que hay un exceso de funcionarios en España (según el rotativo el PSOE ha aumentado en 25.000 el número de trabajadores públicos en la AGE) y el ABC sobre el excesivo número de asesores de Zapatero. Leyendo ambos artículos lo único que queda claro es que no saben de que están hablando y mezclan funcionarios, con laborales, con asesores, puestos políticos con funcionariales, los titulados superiores con los ordenanzas, etc. Si lo que quieren es demostrar algo que ya tienen pensado antes de escribirlo vale, pero como periodismo la verdad es que deja mucho que desear. Especialmente penoso es el artículo del ABC donde reto a cualquiera que lo lea a que saque algo en claro. Me recuerda un artículo de Umbral en 1995 donde decía que González tenía 333 asesores, la mitad del número de la bestia. Pero, por lo menos Umbral lo hacía con humor y con gracia.

Comprendo que es un tema complicado, difícil de entender y que es político. Esta claro que se pretende atacar al Gobierno. Lo único que se debería pedir es rigor. Hay argumentos de sobre para atacar en la gestión de los recursos humanos en la Administración al Gobierno actual y al anterior. Pero, los lectores se merecen que se escriba con exactitud, explicando lo que se comenta y entendiendo sobre todo de lo que se escribe. En caso contrario lo único que se hace es confundir a la opinión pública. Puede que haya muchos funcionarios, pero también puede que falten muchos. Hay que estudiarlo detenidamente y me temo que los medios de comunicación se apuntan a lo más fácil.

domingo, julio 15, 2007

¿Cuánto gana un funcionario?

Lo primero es que es una pregunta de difícil respuesta y por supuesto, hay un abanico enorme de salarios en la Administración. Primero, tendremos que distinguir entre funcionarios, que han aprobado una oposición y personal laboral, que normalmente han ingresado en la AGE a través de pruebas selectivas muy diferentes y cuya relación laboral está regulada por el Convenio Único.

El personal funcionario hasta ahora estaba clasificado en 5 grupos profesionales: A, los titulados superiores; B, los de grado medio; C, a los que se les exigía el bachiller; D, que tenían al menos graduado escolar y E, sin titulación. Obviamente, puede haber licenciados superiores en el grupo D, pero las pruebas que realizaron para ingresar en la Administración fueron las que sólo exigían titulación de graduado escolar.

Además, cada plaza de funcionario tiene un nivel que va del 1 al 30. Siendo el 30 el más alto, el equivalente a Subdirector General, y normalmente no existen niveles más bajos del 10 que sería el equivalente de un ordenanza. Dentro de cada grupo profesional hay una horquilla de niveles, por ejemplo, los del grupo A van del nivel 20 al 30, los del grupo B, del 18 al 26. Es decir, una plaza de nivel 26 la puede ocupar alguién del grupo A o del B.

Lo habitual, es que los Cuerpos Superiores ingresen en niveles 24 o 26 y tengan un recorrido hasta llegar a niveles 30.

El sueldo, que es bastante complicado se compone de 4 partes: el grupo al que se pertenece; el complemento de destino, dependiendo del nivel que se ocupe; el específico que va con cada puesto en concreto y finalmente la productividad, que se suele asociar con realizar horario de tarde y que va ímplicita en muchos organismos en niveles superiores al 26.

Como se ve el sueldo de un funcionario es complicado, y difícil de entender para los que no estén en la función pública. Todos los niveles 28, ganan los mismo en los primeros dos conceptos, porque son del grupo A, aunque siempre hay algunas excepciones, y porque el nivel es el mismo. Pero difieren mucho en el específico y en la productividad.

Un sueldo medio mensual de un nivel 28 podría ser el siguiente, en el año 2007:

- Grupo A 1.112,85
- Nivel 28 977,18
- Específico 1.266,34
- Productividad 500

Total, unos 3.500 €, brutos, a los que habría que aumentar unos 40€ por trienio del grupo A. Y habría que descontar el IRPF, que depende obviamente de la situación personal de cada uno, y unos 150€ de MUFACE y Derechos Pasivos. Es decir, el el sueldo neto total podría ser unos 2.500 € netos mensuales. Por supuesto, esto puedo variar para arriba o hacia abajo, porque hay específicos mucho más altos y otros mucho más bajos, para el nivel 28, pero el señalado puede ser uno medio. De igual manera, la productividad puede variar terriblemente, entre unos 400 € de bajo hasta 900 € en el otro extremo.

Un Jefe de Area, o Consejero Técnico, que es lo mismo pero normalmente sin una responsabilidad tan definida, más bien en el papel de asesor, suele depender de un Subdirector, y tener por debajo un equipo de gente, normalmente con varios Jefes de Servicio reportándole. Es habitual que un Jefe de Ärea puede tener unas diez o quince personas dependientes.

Hay que tener en cuenta, que de momento las pagas extras no son completas, porque no incluyen ni la productividad ni gran parte del complemento específico.

Resumiendo, un funcionario del grupo A en la AGE gana según el nivel, el específico y la productividad. Lo normal es que, un Jefe de Servicio, un nivel 26, gane unos 36.000 € anuales, con una horquilla para arriba o hacia abajo de 6.000 €. Un Jefe de Area unos 45.000 € con una horquilla algo más amplia hacia arriba de hasta 9.000 € y un Subdirector o nivel 30, unos 54.000 € con una horquilla todavía mayor, puesto que algunos pueden llegar a ganar hasta 90.000 €, los menos en puestos muy, muy específicos, y otros ganar algo menos.

Por supuesto, todo esto es muy reduccionista y hay mucha más peculiaridades, pero creo que puede ayudar a dar una idea de cuanto se puede ganar en la Administración. Los específicicos de informática suelen ser algo mayores que los normales, pero hay obviamente muchos menos puestos con específicos de informática.

¿Son sueldos altos? Depende, un Subdirector que gane 72.000 € al año trabajando hasta las 6 y con poca carga de trabajo, puede considerarse muy bien pagado y algunos puestos de estos existen. Pero la gran mayoría ganan unos 54.000 €, trabajando hasta las 9 de la noche, con una carga de trabajo muy alta, con muy poco reconocimiento social, y con poca o nula carrera profesional por delante. Las diferencias entre unos puestos y otros son muy altas. Los mejores pagados normalmente se encuentran en la Agencia Tributaria y los peores en Ministerios no relacionados con la gestión económica como Cultura.

Me gustaría para poder comparar, saber si estos sueldos son más altos, iguales, más bajos, que los de las Comunidades Autónomas y de las empresas privadas relacionadas con las tecnologías, o las de los departamentos de informática de las grandes empresas. Por lo que conozco, al menos en relación con Madrid, los puestos a nivel jerarquico parecido son mucho menores que los del Ayuntamiento o la Comunidad, y la mitad o la tercera parte que los de directivos de empresas tecnológicas grandes.

Los principales problemas son dos: es difícil llegar a un puesto bien pagado de Subdirector General y sobre todo es complicado mantenerse en el mismo. Nadie garantiza al funcionario que no le vayan a cesar, incluso sin motivo, puesto que son puestos de libre designación y por tanto es normal que se cese a alguien simplemente porque llega un nuevo equipo a un Ministerio. Por tanto, un Subdirector puede pasar de un día a otro de ganar 72.000 € anuales a ganar 50.000 €. Por supuesto, que el despido en una empresa privada es peor, pero normalmente lleva aparejado una indemnización, que nunca ocurrirá en el caso de un funcionario, y el techo al que se puede aspirar en la alta dirección es mucho mayor, no como se ve en el caso de la Administración.

Todo esto va a cambiar con la Ley de Agencias, puesto que la alta dirección podrá tener sueldos mayores. Habrá que ver como se desarrolla y como se cubren dichos puestos.

Espero haber hecho algo de luz sobre este aspecto, sobre todo para las personas interesadas en trabajar en la Administración General del Estado.

Algunas dudas sobre los funcionarios

Cómo veo que muchas veces se llega a este blog a través de búsquedas relacionadas con las tecnologías y la Administración y que hay muchas dudas sobre temas, intentaré hacer varias entradas aclarando los aspectos sobre los que puedasn tener más interés y sobre todo intentar hacer luz sobre algunos aspectos que se han tratado en este blog y que no han quedado suficientemente claros. Las dudas que voy a intentar resolver son algunas de las que veo son las búsquedas más frecuentes en el blog: ¿Cuanto gana un funcionario? ¿Cual es su papel? ¿Donde están adscritas las tecnologías en la Administración?, etc.

Para empezar comentar que además todo está cambiando, porque el Estatuto Básico de la Función Pública, en cuanto se desarrolle, cambiará todo el modelo. Pero es necesario todavía que se defina la aplicación del Estatuto a la Administración General del Estado y por supuesto al resto de las Administraciones Públicas.

martes, noviembre 14, 2006

La imagen del funcionariado

Este fin de semana en un periódico de tirada nacional, en una entrevista a Nacho Duato, se le preguntaba si no tenía miedo de convertirse en un funcionario dado que llevaba 12 años en el mismo puesto. No hay día que no ocurra algo así, se asocia la imagen del funcionario con la caverna, con gente gris, con pocas expectativas, con un trabajo monótono y una paga baja y justa. Los medios de comunicación fomentan esa imagen y anteponen la del funcionario con la de la innovación.

Como justamente el pasado 6 de noviembre cumplí otro trienio más en la Administración, y ya van unos cuantos, creo que tengo un argumento solido, mi propia experiencia, para desmentir el estereotipo. Y combatiendo los principales tópicos con los que se alía la imagen del funcionario:

- en primer lugar la grisura del trabajo. Quizás sea cierto para determinados trabajos de la Administración, como determinados puestos de ventanilla. Pero dichos puestos sólo son un porcentaje relativamente bajo del total de la Administración. Igualmente las Cajas de Ahorros y los Bancos tienen puestos parecidos y nadie habla en los mismos términos. Además, no es corriente que una persona que está en un puesto de ventanilla se pase toda la vida en la misma, a no ser que por pereza o mala suerte permanezca allí. Mi paso por la Administración me ha permitido hasta ahora trabajar en proyectos de vanguardia, viajar a decenas de ciudades, conocer gente muy interesante (políticos, actores, catedráticos, empresarios) y además en muchos casos decidir a que proyectos me quería dedicar. Y es enormemente gratificante trabajar en el servicio público cuando realmente consigues, con ayuda de muchos otros funcionarios y de empresas privadas trabajando en el mismo rumbo, mejorar la vida de los ciudadanos. Gracias a mi trabajo de funcionario, por ejemplo, he podido conocer de primera mano la ONU, la OCDE o la UNESCO. Trabajar en proyectos emblemáticos como la digitalización de la Biblioteca Nacional, ayudar al diseño del Portal del Turismo español o participar en maniobras de gestión de crisis de la OTAN. Dudo que muchos trabajos en la empresa privada permitan experiencias tan ricas y diversas.

- en segundo lugar la imagen del funcionario como una persona acomodada que sólo espera que pase un trienio para cobrar algo más y sin inquietud alguna, y que permanece en su puesto de trabajo hasta la jubilación. Es difícil de creer que las personas que ingresan en los Cuerpos Superiores de la Administración, normalmente gente muy preparada, y que suelen tener en el momento de entrar en la Administración menos de treinta años lo que buscan sea acomodarse y un sueldo fijo para toda la vida. Normalmente la trayectoria profesional de esos jóvenes suele ser muy dinámica. Es muy corriente, al menos en la Administración General del Estado, frecuentes cambios de puestos de trabajo, y normalmente de Ministerio. Y esas personas, cuando llegan a Subdirectores lo normal es que hayan estado en varios sitios de la Administración y cuenten con una experiencia muy rica en organismos muy diferentes. Quizás mi caso haya sido extremo, pero he podido trabajar en sitios tan diferentes como el Palacio de la Moncloa, el MAP, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el INEM o la Biblioteca Nacional, sólo por citar algunos. Las funciones han sido muy variadas, y aunque normalmente relacionadas con la tecnología, también he trabajado en gabinetes de comunicación o en la pura gestión.

- el tercero es el poco rendimiento laboral del funcionario y el horario cómodo. Es cierto que existen diferencias radicales entre sitios de la Administración y que muchas personas pueden responder a dicho estereotipo. Pero normalmente el funcionario que ocupa un puesto de responsabilidad en la Administración tiene un horario muy similar al que podría tener en la empresa privada. En la AGE, a pesar del Plan Concilia, al menos en los departamentos de tecnologías, es muy habitual un horario muy superior a 40 horas semanales y con una dedicación muy intensiva. No creo que sea lo mejor pero hoy por hoy es así. Es muy habitual trabajar hasta altas horas de la tarde. En cuanto a la productividad de las personas creo que en general los funcionarios que ingresan en las Administraciones Públicas suelen tener un excelente curriculum académico, y en el caso de determinados Cuerpos como los de tecnología, también laboral. Otra cosa es la dificultad de trabajar en organizaciones burocráticas, cuya finalidad es el servicio público, no el beneficio, y por tanto es muy difícil el retorno de la inversión (ROI). Pero mi percepción es que hay tan buenos profesionales en el sector público como en el privado, al menos en España.

- y finalmente el cuarto tópico es el bajo sueldo. Es quizás el más falso de todos. Sólo es cierto para la alta dirección. Es cierto que un Ministro, Secretario de Estado, etc. están muy mal pagados. Su equivalente, que podría ser el Consejero Delegado de una multinacional, gana muchísimo más dinero. Y así, si vamos bajando en el escalafón, nos encontraremos que el problema es que no hay carrera profesional y por tanto, al llegar al máximo nivel funcionarial, el nivel 30, el funcionario encuentra su techo salarial. No es tan bajo como la gente cree, y casi con total seguridad los funcionarios hasta ese nivel ganan más dinero que sus equivalentes en la privada. El problema es precisamente la alta dirección, un funcionario puede llegar a nivel 30 a los treinta y pocos años y habrá llegado a su techo salarial y ese, es bajo, pero sólo en comparación con lo que podría llegar a ganar en la empresa privada. Pero, es un futurible. En una gran empresa española, pongamos de 3.000 personas, seguramente sólo habrá decenas que ganen más que un Subdirector de la Administración, pero a ese Subdirector le está vedado llegar a tener un sueldo similar al que podría llegar en la privada.

Por supuesto, todo lo anterior está basado en mi propia experiencia personal, y no pueden ser tomadas como verdades absolutas: hay cientos de miles de funcionarios y miles de organizaciones públicas distintas. Pero lo único que quería intentar es luchar contra los estereotipos de los funcionarios, que simplemente no son ciertos en miles de casos tanto en la AGE, como en las Comunidades Autónomas y entes locales. Existen muchos problemas en las Administraciones y tanto en este sitio como en otros se han enumerado frecuentemente (corporativismo, injerencia política excesiva, burocracia muy pesada, falta de flexibilidad, resistencia al cambio, envejecimiento de las plantillas....), pero quizás sea necesario luchar contra la estigmatización social del papel del funcionario y reflexionar sobre su función en unas Administraciones modernas del siglo XXI. También es cierto, que desgraciadamente, no es lo mismo ser funcionario del Grupo A, que del resto de grupos de la Administración o laborales, puesto que aquellos tienen en muchos casos, menos oportunidades profesionales, incluso de movilidad, que los funcionarios de Cuerpos Superiores. Para terminar y como decían los compañeros de Administraciones en Red, lo mejor es estar orgullosos del trabajo realizado, a pesar de las dificultades y de la percepción de la sociedad.

sábado, octubre 14, 2006

Función y funcionamiento de los funcionarios españoles

El próximo lunes 23 de octubre en la Biblioteca Nacional, el ministro Jordi Sevilla hablará sobre Función y funcionamiento de los funcionarios españoles. El encargado de presentar al Ministro será Antonio Fraguas, más conocido como "Forges". El evento es al menos curioso, por presentarlo Forges y por realizarse en la Biblioteca Nacional.

lunes, octubre 09, 2006

Teletrabajo en las Administraciones Públicas

El Ministerio de Administraciones Públicas ha publicado una guía, que ha remitido a los diversos departamento ministeriales, para poner en marcha experiencias de teletrabajo. El objetivo, dentro de la línea que ya anunció el Plan Concilia, es encomiable y responde mucho más a los nuevos tiempos y las formas de trabajar del siglo XXI. Todos los puestos de trabajo será posibles realizarlos por medio del teletrabajo, excepto aquellos de cara al público o que requieran de mucha interactuación personal. Por ejemplo, quedan excluidos los Subdirectores.

El MAP va por el buen camino a la hora de iniciar estas experiencias, de difícil cumplimiento en la AGE, debido a las dificultades de cambio de la forma de trabajar clasica. El horario normal de las personas con jornada de mañana y tarde es de 9 a 2.30 y de 4.30 a 7, y el Plan Concilia de momento no está consiguiendo cumplirse como se debiera. En la misma línea, cambiar la mentalidad para que parte del trabajo pueda realizarse desde el domicilio no es fácil. Hace falta cambiar las formas de evaluar el trabajo e incluso el concepto que se tiene del mismo. Además, esta la imagen social del funcionariado que no es buena y por tanto, la sociedad no tiende a ver con buenos ojos cualquier iniciativa que intente mejorar las condiciones de vida de los mismos. Afortunadamente la realidad de la Administración no es tan mala como los chistes de Forges muestran, por poner el paradigma de la imagen que se tiene del funcionariado, pero falta mucho por mejorar y cambiar. Y el teletrabajo, si se implanta de manera gradual y seria, puede ser un acicate para modernizar la administración y la imagen que se tiene de ella.

Y los medios de comunicación tienen un papel muy importante en este ámbito. Es curioso el poco esfuerzo que se hace para entener un mundo, en donde trabajan más de dos millones de españoles. Cuando se aprobó el Plan Concilia, todos los periódicos publicaron, sin la mayor comprobación, que los funcionarios saldrían a la seis de la tarde como máximo. Ninguno, al menos de los que ví que recogían la noticia, comentaron que la mayoría de los funcionarios no pueden salir a las seis, porque no tienen jornada de tarde. De manera sistemática, se confunde en los medios de comunicación el nivel político con el funcionarial, se llama funcionario a quién no lo es, se llama Subsecretarios a los Subdirectores, etc. o se menosprecia el papel de los funcionarios públicos. Hay que recordar, que muchos Ministros, Presidentes de Bancos, de grandes multinacionales o personalidades públicas han sido funcionarios, y de hecho lo son, sólo que en excedencia. El funcionario evidentemente no tiene buena imagen, pero estamos en el año 2006 y la percepción que de los servicios públicos y de los profesionales al servicio de las Administraciones Públicas tiene la sociedad, no corresponde con la realidad. Todo es mejorable, y también por supuesto, la información que los medios de comunicación publican sobre lo público y sus trabajadores. En cualquier caso, creo que el teletrabajo, como decía, puede ser una buena idea y una excelente noticia. Y no está de más recordar, el Funcionario y orgulloso de serlo, que los compañeros de Administraciones en Red publicaron hace ya algún tiempo.

martes, enero 31, 2006

Nuevo Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información

El pasado viernes el Consejo de Ministros nombró a un nuevo Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información. Cinco han sido los titulares de ese departamento desde mayo de 2000, fecha de su creación, lo que arroja una media de menos de un año por nombramiento. El primer ocupante tuvo además que ser nombrado dos veces, ya que el primero se declaró nulo por una sentencia del Tribunal Supremo que consideraba que no estaba justificado que se hubiera hecho una excepción a la LOFAGE. La segunda vez que se modificó el decreto de estructura del Ministerio de Ciencia y Tecnología también se recurrió, pero al desaparecer el Ministerio, el Tribunal Supremo consideró que no tenía porque dar una opinión sobre el particular.

Hoy se ha publicado que el Tribunal Supremo ha considerado igualmente que 7 Direcciones Generales, actualmente ocupadas por no funcionarios, tienen problemas derivados de la forma en que fueron exceptuadas. La razón de porque en esta relación no esta incluida la Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información es que no estaba exceptuada en el decreto recurrido y que se nombró en abril de 2004 un funcionario para ocupar dicha plaza.

El Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información prometió en varias ocasiones que la excepción había sido un error y que sería subsanada en la primera ocasión que tuviera. La primera ha sido esta y el resultado ha sido el nombramiento de un no funcionario para el puesto.

¿Es necesario que el Director General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información sea funcionario? ¿Es necesario que sea un experto conocedor de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones? Pues como todo en la vida, hay multiples opiniones y varios matices. Intentaré explicar el mío, argumentandolo en el espacio que se puede tener en un comentario de este tipo:

1) La Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información gestiona competencias relacionadas con la promoción de la Sociedad de la Información, las ayudas de I+D+i de programas tecnológicos como Forintel, Profit, Artepyme.., la regulación de la Sociedad de la Información (LSSI-CE, Ley de Firma Electrónica, autoregulación), los programas PISTA, Ciudades Digitales, la regulación de la televisión, etc. Por tanto sus competencias son variopintas, pero relacionadas en un 90% con las nuevas tecnologías. Todo el sector TIC de una manera o de otra se relaciona con la Dirección General y las Asociaciones, como AUTELSI o AETIC, son interlocutores frecuentes de la misma. Por tanto, parece razonable que el ocupe el puesto sea una persona del sector y con amplia experiencia en el mismo. Y por varias razones, la primera, conocer a los interlocutores pero, sobre todo, tener un histórico de las relaciones con los mismos.

Esto no se consigue en poco tiempo, sino como resultado de una carrera larga en un sector. Ocurre lo mismo en los sectores de la publicidad, la moda o el agrícola. Si quieres conocer un tema, nada mejor que trabajar en él durante quince, veinte, treinta años... ya que sin duda lo harás mejor que si careces de una experiencia dilatada. Por tanto, aunque estoy totalmente de acuerdo en que nada dicen las titulaciones o dónde trabajes, pero sí lo dice la experiencia total: no es lo mismo estudiar Telecomunicaciones y luego dedicarte a la investigación espacial, que estudiar Derecho y después trabajar durante veinte años en multinaciones tecnológicas. Por tanto, hay que nombrar, repito, siempre desde mi punto de vista, a alguien que conozca en profundidad los temas sobre los que va a tener que ocuparse.

2) La Dirección General para el Desarrollo de la Sociedad de la Información tiene un presupuesto muy alto, de más de 600 millones de euros anuales y la gestión de los expedientes es tremendamente farragosa y complicada. La mayoría del dinero son anticipios reembolsables que exigen una carga de trabajo administrativo muy alta. Además, en el proceso participan Comités para conceder las ayudas, Abogacía del Estado, Intervención, etc.. Conocer la forma de trabajar de la Administración no es fácil y, el principio de legalidad, que es el que impregna todo, provoca que haya que tener en cuenta múltiples matices a la hora de gestionar cada expediente. Un funcionario normalmente sabe lo que es un contrato menor, un negociado, un concurso, un RC, el papel del interventor... Sin embargo, una persona de la calle, normalmente lo desconoce. Gestionar 600 millones de euros de manera eficaz, eficiente y justa en la Administración no es fácil y, sobre todo, con la escasez de personal existente. La Dirección General comentada, a pesar de su importancia, dispone de de poco más de 100 personas para sus funciones. Por tanto, nombrar a un no funcionario, supone que lo que una persona formada en dicho ámbito pueda comprender rapidamente, debido a su experiencia, sea mucho más complicado para un recien llegado a la gestión administrativa. Por supuesto, la solución es simplificar la contratación y la forma de trabajar de las administraciones públicas, como pedimos desde ASTIC desde hace tiempo, pero mientras tanto, creo que no es razonable complicarse más la vida nombrando a una persona absolutamente ajena a la gestión pública, por competente que sea, porque en el fondo lo que estamos es perjudicando a la sociedad que espera un servicio efectivo.

3) Y finalmente, la desmotivación que supone que, a pesar de las promesas del Secretario de Estado, y de que existan más de 900 funcionarios del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información, más de 1.000 del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, más de 20.000 del Grupo A en la AGE, otros tantos funcionarios capaces y competentes en las Comunidades Autónomas y Entidades Locales, etc., y ninguno de ellos se considere capacitado para el puesto, y si lo sea una persona ajena a la Administración.

Y lo que parece incuestionable, es que si hubieran nombrado a Manuel Castells, probablemente nadie hubiera dicho nada. Pero, en cualquier caso, como digo es una opinión personal, supongo que compartida por muchos compañeros, aunque reconozco que es rebatible.

Y como Presidente de ASTIC, sólamente reiterar, como ya he hecho personalmente al nuevo Director General, la felicitación por el nombramiento, y por supuesto, ponernos a su disposición para conseguir entre todos que los fines de la Dirección General se cumpla. Porque como Asociación, tenemos claro que lo hay que hacer es conseguir una sociedad mejor, y para ello creemos que las TIC pueden ser una baza formidable.