Las prioridades de la policía de Nueva York y su parecido a la Administración Pública española
Hace tres años tuve la suerte de hacer un curso en el IESE sobre Administración Pública. En cada sesión estudiábamos un caso y lo discutíamos en clase. Uno de los más amenos fue el cambio que el alcalde Giuliani imprimió a Nueva York, pasando de ser una de las ciudades más peligrosas del mundo a una de las más seguras de Norteamérica. Los métodos que aplico Giuliani, que no comparto en absoluto, fueron la tolerancia cero y la lucha contra el crimen menor. En realidad cambió Nueva York, que perdió parte de su alma, y por ejemplo, la calle 42 Oeste, paso de ser un paraíso de la prostitución a ser un remanso de paz y de teatros de Disney y de la MTV. Evidentemente la ciudad ganó, pero los métodos fueron bastante cuestionables.
Saco este tema, porque a colación de una respuesta que intentaba dar a Javier Llinares sobre mi entrada del otro día sobre el porque creo que las cosas no cambian en la Administración. Y es, que previamente al cambio aplicado por Giulani, se realizó una encuesta a los policías de Nueva York sobre cual creían que era su princpal misión en el trabajo, e increíblemente la lucha contra el crimen era, creo recordar, que la número 8. Es decir, los polícias de Nueva York creían que su principal misión era poner multas, realizar tareas administrativas u otras de mucho menor enjundia y, por supuesto, riesgo que luchar contra el crimen.
En la Administración Pública española, sobre todo en la AGE, estoy seguro que si se les preguntara a muchos funcionarios cuál es su principal objetivo, el de mejorar los servicios públicos aparecería en un puesto no mucho mejor que el de la lucha contra el crimen por parte de la policía. Y en muchos cuerpos de la Administración del grupo A el objetivo, inconfesable, sería "seguir así hasta la jubilación". Y este es el principal problema, las cosas no cambian, ni cambiarán porque hay una masa político-funcionarial que no está interesada en el cambio. Sólo en la apariencia del mismo, y como objetivo ocho o nueve en que las cosas vayan mejor. Por supuesto, no todo el mundo es igual, y hay miles de funcionarios interesados en la mejora. Pero, no queda elegante dar nombres, pero hay Directores Generales tan corporativistas en la Adminitración actual, que por ejemplo si hubiera una catastrofe y ellos tuvieran esa competencia, salvarían primero a los de su Cuerpo. Y su objetivo es simplemente que los de su Cuerpo estén lo mejor posicionado posible. Nada que objetar si ademas también fuera la mejora de los servicios públicos y hacer bien su trabajo, no sólo lo anterior.
Y políticos, sobre todo en puestos relacionados con la tecnología, cuyo interés es pasar de puntillas por ahí, dar mucho dinero a Administraciones afines, aparecer mucho en prensa, prometer cosas que saben que ellos no serán los encargados de cumplir, y despues recibir su recompensa: ser ascendidos a Secretarios de Estado o mejor a Consejeros Delegados de una empresa pública. Y los problemas, que los conocen, prefieren meterlos en un cajón y dejarselos para el siguiente.
Y así vamos, y así iremos. Las cosas mejoran, evidentemente, no podría ser de otra manera. Pero, los problemas subsisten y muchos funcionarios están más interesados en seguir así que en mejorar. Y el problema es que muchos estaban con el Partido Popular, están actualmente en la Administración socialista y estarán despues de las elecciones, en puestos claves, donde se podría evitar que esto pasara. Y como ellos quieren que siga pasando, pues así seguiremos.
Y no nos engañemos, no hemos cogido ningún tren ni éste lleva velocidad alguna. Como mucho algunos vagones han arrancado empujados por personas concretas, y el tren sigue parado en la estación esperando al maquinista (y este no está ni se le espera). Lo que me alegra es comprobar, que tampoco pasa nada. Podría ser mejor, pero es así. Y por supuesto, que seguiremos intentando cambiarlo, pero mejor ser realista, porque no hay nada más triste que poner ilusión en proyectos condenados al fracaso.
Como decía que quiero ser optimista, lo importante es resaltar los muchos sitios de la Administración donde si se mueven las cosas y los proyectos de vanguardia, que los hay y muchos. Mi crítica es global, pero esto no quiere decir que las cosas no cambien en sitios concretos. La demostración palpable que las cosas no cambian al ritmo que debieran, es este documento publicado hace ya diez años en la web de ASTIC, y donde se recogen muchas de las cosas que se siguen pidiendo hoy. Y así sucesivamente ....
Saco este tema, porque a colación de una respuesta que intentaba dar a Javier Llinares sobre mi entrada del otro día sobre el porque creo que las cosas no cambian en la Administración. Y es, que previamente al cambio aplicado por Giulani, se realizó una encuesta a los policías de Nueva York sobre cual creían que era su princpal misión en el trabajo, e increíblemente la lucha contra el crimen era, creo recordar, que la número 8. Es decir, los polícias de Nueva York creían que su principal misión era poner multas, realizar tareas administrativas u otras de mucho menor enjundia y, por supuesto, riesgo que luchar contra el crimen.
En la Administración Pública española, sobre todo en la AGE, estoy seguro que si se les preguntara a muchos funcionarios cuál es su principal objetivo, el de mejorar los servicios públicos aparecería en un puesto no mucho mejor que el de la lucha contra el crimen por parte de la policía. Y en muchos cuerpos de la Administración del grupo A el objetivo, inconfesable, sería "seguir así hasta la jubilación". Y este es el principal problema, las cosas no cambian, ni cambiarán porque hay una masa político-funcionarial que no está interesada en el cambio. Sólo en la apariencia del mismo, y como objetivo ocho o nueve en que las cosas vayan mejor. Por supuesto, no todo el mundo es igual, y hay miles de funcionarios interesados en la mejora. Pero, no queda elegante dar nombres, pero hay Directores Generales tan corporativistas en la Adminitración actual, que por ejemplo si hubiera una catastrofe y ellos tuvieran esa competencia, salvarían primero a los de su Cuerpo. Y su objetivo es simplemente que los de su Cuerpo estén lo mejor posicionado posible. Nada que objetar si ademas también fuera la mejora de los servicios públicos y hacer bien su trabajo, no sólo lo anterior.
Y políticos, sobre todo en puestos relacionados con la tecnología, cuyo interés es pasar de puntillas por ahí, dar mucho dinero a Administraciones afines, aparecer mucho en prensa, prometer cosas que saben que ellos no serán los encargados de cumplir, y despues recibir su recompensa: ser ascendidos a Secretarios de Estado o mejor a Consejeros Delegados de una empresa pública. Y los problemas, que los conocen, prefieren meterlos en un cajón y dejarselos para el siguiente.
Y así vamos, y así iremos. Las cosas mejoran, evidentemente, no podría ser de otra manera. Pero, los problemas subsisten y muchos funcionarios están más interesados en seguir así que en mejorar. Y el problema es que muchos estaban con el Partido Popular, están actualmente en la Administración socialista y estarán despues de las elecciones, en puestos claves, donde se podría evitar que esto pasara. Y como ellos quieren que siga pasando, pues así seguiremos.
Y no nos engañemos, no hemos cogido ningún tren ni éste lleva velocidad alguna. Como mucho algunos vagones han arrancado empujados por personas concretas, y el tren sigue parado en la estación esperando al maquinista (y este no está ni se le espera). Lo que me alegra es comprobar, que tampoco pasa nada. Podría ser mejor, pero es así. Y por supuesto, que seguiremos intentando cambiarlo, pero mejor ser realista, porque no hay nada más triste que poner ilusión en proyectos condenados al fracaso.
Como decía que quiero ser optimista, lo importante es resaltar los muchos sitios de la Administración donde si se mueven las cosas y los proyectos de vanguardia, que los hay y muchos. Mi crítica es global, pero esto no quiere decir que las cosas no cambien en sitios concretos. La demostración palpable que las cosas no cambian al ritmo que debieran, es este documento publicado hace ya diez años en la web de ASTIC, y donde se recogen muchas de las cosas que se siguen pidiendo hoy. Y así sucesivamente ....

