Hace unos años se hizo muy famoso un libro de Malcolm Gladwell,
The Tipping Point, que trataba de como se diseminaban las ideas y de repente, algo saltaba del anonimato a la fama mundial. No me gusto demasiado el libro, aunque hay que reconocer que era ameno y a ratos interesante. Pero, el caso es que una premisa del libro es cierta: de repente, sin saber muy bien la razón, algo alcanza el empuje necesario para pasar de ser algo muy local a ser un fenomeno mediático. En España ha pasado con muchas cosas como los chistes de Chiquito de la Calzada que se convertió en un fenómeno mediático en apenas un mes, o por ejemplo Operación Triunfo, etc. En el mundo igualmente, el libro pone el ejemplo de los zapatos Hush Puppies que pasaron a ser un objeto de deseo entre adolescentes en el Lower East Side de Nueva York a ser un fenomeno mundial. Este momento de no retorno, cuando algo pasa a ser un fenomeno masivo es lo que el libro llama The Tipping Point y cuenta como se produce el mismo.
El caso es que en el mundo de la tecnología y de Internet pasa absolutamente lo mismo. En el año 1994 cuando apareció Netscape fue el Tipping Point para la popularización de Internet a nivel general, no de universitarios o científicos. Igualmente el correo electrónico corporativo conoció su Tipping Point a mediados- finales de los años noventa; los blogs lo han vivido en los últimos dos años y ahora parece inevitablemente que es el Tipping Point de las redes sociales. Soy usuario de algunas de ellas como eConozco (ahora Xing) o Linkedin desde hace dos años y no ha sido hasta este otoño cuando han eclosionado y se han convertido en un auténtico fenómeno de masas. Según el libro esto sucede, cuando determinadas personas (los usuarios avanzados de cualquier fenomeno) comunican la buena nueva a otro tipo de personas (los que tiene muchos contactos) y finalmente los líderes lo hacen masivo. No comparto mucho las tesis del libro, aunque una parte es cierta por supuesto, pero el momento de las redes sociales ha llegado. Me llegan invitaciones de amigos y conocidos en Facebook y Linkedin que jamás imaginé que tuvieran el más mínimo interés en Internet. Lo que quiere decir que ven las redes sociales no como un fenómeno relacionado con la tecnología, sino simplemente como una manera más de hacer networking o de ponerse en contacto con los amigos.
Lo más interesante será adivinar cual será el siguiente fenomeno tecnológico que alcance el Tipping Point y pase de ser algo relativamente obscuro utilizado por obsesionados por Internet a ser un fenómeno mundial. Yo apostaría por las redes sociales móviles. Facebook vía móvil y bluetooth. O quizás no, lo bueno de estos fenomenos es que prácticamente imposible provocarlos, es la propia sociedad con sus mecanismos quién decide que funciona y que no.