La campaña de las primarias en Estados Unidos no deja de sorprenderme. Además de las constantes peticiones de los candidatos para ayudar a su campaña por medio de pequeñas donaciones, por ejemplo 25 dólares, también
en el caso de Barak Obama se pide que los simpatizantes llamen por teléfono para convencer a indecisos. El sistema funciona así: el simpatizante se registra en el web y señala en un mapa a que estado quiere realizar llamadas. Automáticamente el sistema le asigna una serie de personas y sus números telefónicos para que les llame y les convenza de votar por Obama en las próximas primarias. Incluso te muestra en pantalla un pequeño guión, en inglés o español, de lo que tienes que comentar y una vez finalizada valoras la intención de voto del llamado.
Francamente, respetando las diferencias entre las leyes de protección de datos europeas y de Estados Unidos, es un sistema donde la implicación con el candidato y sus ideales es mucho mayor. Todo el mundo que quiera puede participar. El record de llamadas lo tenía hoy una persona con más de 1.000.