Uno de los servicios públicos que mejor funciona en Nueva York es
la New York Public Library. La Biblioteca cuenta con una red muy extensa de sucursales que llegan a todos los barrios de la ciudad. Es realmente un foco de cultura, puesto que es posible asistir a conferencias, participar en actividades, sacar libros, atender clases de inglés, de informática etc. Un servicio que funciona muy bien es el de prestamos de libros (o de DVD, cintas de video, ..) Basta con sacarse el carnet,
que se puede hacer por Internet, y después para llevarse un libro de la Biblioteca basta con darle el mismo al bibliotecario y en segundos puedes irte. El carnet es como el de puntos de los centros comerciales, con versiones mini para el llavero y para la cartera del tamaño de una tarjeta de crédito. Tiene un código de barras y con leerlo basta. Además, puedes devolver el libro en cualquier biblioteca de la red y a cualquier hora (por medio de un cajón por la noche). La sensación es de un servicio público ágil, fácil de utilizar y eficiente en recursos. Así deberían ser todos.